Al cumplirse 6 meses desde el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner, las autoridades provinciales realizaron un homenaje en el cementerio local; posteriormente, llegó la presidenta con una reducida comitiva y en una ceremonia absolutamente privada y separada de la anterior, recordó a su esposo en medio de un estricto cerrojo para evitar la filtración a la prensa.
A las 18:50 un jet privado Bombardier Challenger 60, tocó pista en el aeropuerto internacional Piloto Fernández, trayendo a la presidenta Cristina Fernández y a Rudy Ulloa Igor, entre los pasajeros más destacados que se pudieron observar, a pesar de los esfuerzos de los pilotos por esconder la máquina de las miradas indiscretas, detrás de los hangares que están en los costados de la pista. Previamente, a las 16:16 había llegado el Tango 010, el cual también fue estacionado lejos de las cámaras fotográficas.
El auto Honda Civic color azul de CFK la esperaba en el playón de embarque y Jessica Uliarte, la mujer de Ulloa, esperaba a éste en su camioneta Jeep Cherokee ni bien los pasajeros abordaron los vehículos la comitiva salió raudamente con destino a la ciudad de Río Gallegos.
A una apreciable velocidad circularon los cinco vehículos de la custodia más el auto Honda Civic de la presidenta y mucho más atrás, lejos de ellos, Ulloa seguía a la comitiva que arribó al cementerio municipal, cuando las puertas de acceso al público ya estaban cerradas (el ingreso de público se clausura a las 19:00 hs).
Cristina, Máximo y un reducido grupo de personas que arribaron con la presidenta a la necrópolis, se dispusieron alrededor de la tumba de Néstor Kirchner. Allí la mandataria permaneció algo más de media hora. Afuera, la custodia presidencial, más sensible que nunca, advirtió a los reporteros apostados en las inmediaciones que tenían órdenes de que no se tomaran fotografías.
Una vez concluido el homenaje en la más absoluta reserva, la presidenta fue conducida a su residencia en calle Mascarello donde permanece y se estima que mañana la mandataria volará hacia El Calafate. (Agencia OPI Santa Cruz)



Comentá la nota