Cristina envió un duro mensaje a los dirigentes "con protección mediática"

Cristina envió un duro mensaje a los dirigentes "con protección mediática"
Durante la inauguración de un Centro de Protección Urbana, la presidenta elogió al intendente local, Martín Insaurralde, y fustigó a los políticos "intocables" y a quienes les echan la culpa a otros o "miran para otro lado".
A 12 días del cierre de las alianzas para las elecciones legislativas de octubre, y durante la inauguración del Centro de Protección Urbana de Lomas de Zamora, la presidenta Cristina Fernández criticó con dureza, aunque sin nombrarlo, al gobernador bonaerense Daniel Scioli –quien escuchaba el discurso sentado a un metro– y pidió que cada nivel gubernamental se haga cargo de su responsabilidad. "Estoy cansada de que algunos se hagan los idiotas o me tomen a mí por idiota", aseguró.

La Plaza Grigera de Lomas de Zamora amaneció repleta de afiches con un mensaje sugerente: "Cristina, Martín y vos", en alusión al intendente Martín Insaurralde, uno de los posibles candidatos del kirchnerismo a legislador. Ayer a la tarde, después de inaugurar obras en Ingeniero Budge, Quilmes y Entre Ríos por videoconferencia, la mandataria inició su discurso dentro de una gran carpa montada en la plaza. Afuera, miles de militantes se reunieron para escuchar el mensaje y, espiar el acto por los recovecos de la carpa de lona. Al principio, los elogios de la mandataria fueron todos para Insaurralde, quien además ayer cumplió 43 años: recordó la inauguración del entubado del Unamuno que "valorizó las propiedades y la vida de las personas", subrayó la importancia de la inauguración del nuevo centro de seguridad y recordó que el municipio está destinando el 10% de su presupuesto para la seguridad.

Después de considerar que "por ahí se cargan las tintas sobre los intendentes" por los problemas, emprendió contra el gobernador Daniel Scioli, aunque sin nombrarlo.

Primero, sostuvo que "hay dirigentes con protección mediática": "Me llama mucho la atención que haya dirigentes intocables. A ellos los grandes medios corporativos nunca los tocan, tal vez porque tengan intereses también." Ante ese perfil, contrapuso el del gobierno nacional: "Gobernar para el pueblo no es fácil, no es gratis; siempre que gobernás para el pueblo, vienen las peores difamaciones, descalificaciones, ataques y mentiras." Y explicó, con ejemplos, algunas medidas emblemáticas que no le cayeron simpáticas ni a las corporaciones ni a los poderes económicos. "No fue simpático en Mar del Plata decirle que no al ALCA; no fue simpático cancelar la deuda con el Fondo Monetario y de esta manera que ya no nos pudieran imponer más las medidas; no fue nada simpático recuperar las AFJP", recordó.

Después, desde otro ángulo, volvió a cargar contra Scioli, quien desde principio de año mantiene un conflicto con los docentes de la provincia por la paritaria del gremio. Esta vez, pidió que cada dirigente asuma la responsabilidad de su cargo: "Todos tenemos responsabilidades, un presidente, un gobernador o un intendente, pero a cada uno lo que es de cada uno." Y ahí lanzó una ironía: "Es como si de repente, se me ocurriera echarle la culpa a mí a Martín o al gobernador de la política monetaria o de la política económica, decisiones que toma un gobierno nacional."

Las referencias a Scioli, que hasta ese momento eran algo vaporosas y elípticas, quedaron claras cuando la mandataria se refirió a las inundaciones en La Plata. "Durante aquella tragedia sin precedentes, no se me ocurrió hacerme la estúpida y mirar para otro lado como hacen otros que siempre se borran y nunca ponen la cara y dicen que todo es lindo y que todo está bien", aseguró ante un auditorio mudo, que todavía no se animaba a festejar la definición de la presidenta. "Fui y puse la cara donde no tenía que ponerla porque no era mi responsabilidad", dijo, en alusión a sus dos visitas a la ciudad y a las políticas para ayudar a los damnificados que se articularon desde la ANSES y desde el Ministerio de Desarrollo Social. "Yo no me hago más la estúpida, no crean que soy estúpida", advirtió. La mandataria se despidió de los militantes con un mensaje político: "valoro a aquellos compañeros, que no sólo defienden al gobierno, sino que defienden a un proyecto político". Y después, con un más personal: "Que Dios los bendiga, que Dios los proteja y la Virgen de Luján también."

El mandatario provincial fue uno de los primeros en abandonar el acto. Consultado por los periodistas sobre el discurso que acababa de pronunciar la presidenta, se limitó a pronunciar un "bien" de compromiso. Se lo veía molesto. «

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