A Cristina le dolió más la derrota en Santa Cruz que la caída en Bahía Blanca

Si bien los 154.000 votantes de Santa Cruz no llegaron a los 177.000 que sufragaron en Bahía Blanca, la derrota de La Cámpora en la provincia de la presidenta incidió mucho más que la caída sufrida en la ciudad bonaerense. No es para menos: a nadie le gusta perder en su propio territorio, y menos por goleada, como fue el caso de las primarias celebradas ayer.
Según las primeras mesas relevadas, Eduardo Costa (UCR) había logrado el 43% de los votos, lo que lo perfila como el candidado a próximo gobernador santacruceño.

Se impuso ante al 24% del Frente Para la Victoria que encabeza el actual legislador provincial y referente de La Cámpora, Mauricio Gómez Bull, quien al menos ganó en El Calafate, Piedra Buena y Río Turbio, de modo de no pasar el papelón de que Cristina pierda en la ciudad a la que bautizó como su lugar en el mundo.

Por primera vez, el FpV se presentó por separado del Partido Justicialista, liderado por el gobernador Daniel Peralta, que salió tercero, con el 22%. “Esas peleas no le hacen bien a nadie, en Santa Cruz ganó el cambio: la gente se cansó de la confrontación”, aprovechó Costa, de modo de meter su cuota de riña en la pelea de gallos. “

La elección definitiva es en octubre y el escenario puede llegar a variar para las generales”, contraatacó Peralta, a modo de defensa personal, quien sostuvo que “se puede pensar en una Argentina sin el kirchnerismo.

Si hubo una Argentina sin Perón, siendo el más gran estratega que tuvo el país, si hubo una sin Alfonsín, que fue quien puso los primeros ladrillos de esta democracia, por qué no pensar en una Argentina sin otras personas”.

No obstante, ya se empiezan a tejer posibles alianzas de cara a las elecciones del 2015. En este sentido, no se descarta un revival y que Peralta pueda volver a las filas del kirchnerismo. “El peronismo tiene esa dualidad: se pelean todos pero después terminan abrazados”, describe Rubén Lasagno, director de Opi Santa Cruz.

Si bien considera difícil que el kirchnerismo se reconcilie con Peralta (no tanto por el gobernador, sino por el FpV), la estrategia sería hacerlo con el único motivo de no regalarle las elecciones del 2015 a Costa, “ya que hoy no tienen ningún otro candidato fuerte, y Gómez Bull no termina de mover la aguja”.

Si bien la unión de ambos peronistas en esta elección daría el 47% de los votos, contra el 41% de los radicales, hay que tener en cuenta que Peralta está en la actualidad muy enfrentado con Cristina, por lo cual la alianza le podría provocar una pérdida de votos.

“Si Peralta vuelve al kirchnerismo deberá entregar todo. O sea, darles el manejo provincial a ellos. Él estará en el gobierno, pero ellos en el poder. Estás con ellos o enfrente, pero no podés estar en el medio del agua. Es a todo o nada”, advierte el director de Opi Santa Cruz.

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