Fabricantes, comerciantes y proveedores se juntaron e hicieron cuatro marchas, la próxima es nacional y es el 27 de octubre en Plaza de Mayo. Cerraron marcas históricas de calzado femenino y bajaron la persiana fábricas de zapatillas
Graciela Moreno
El sector del calzado lucha sin descanso para tratar de resistir. Cerraron cadenas de marcas históricas y hasta empresas multinacionales que habían abierto varias fábricas de calzado deportivo decidieron dejar de producir en el país. Productores, proveedores y comerciantes ya no dan más, decidieron unirse y crearon un gran grupo de whatsAppse. Juntos organizaron cuatro marchas en avenida Mosconi y General Paz, Lomas del Mirador para defender el trabajo argentino. La próxima es una marcha nacional y ya tiene fecha.
La fábrica brasileña delGrupo DASS cerró sus plantas en Coronel Suárez y en el Eldorado (Misiones), donde fabricaban para Adidas, Nike, Umbro, Fila y Under Urmour. Otra brasileña, Coopershoes cerró su planta en Las Flores donde fabricaba para Converse.
Marcas de calzado históricas como Viamo abrieron el concurso preventivo de acreedores tras un fuerte ajuste. La cadena de calzado femenino Mary & Joe llegó a tener 32 locales y hace unos meses cerró el último local y su fábrica. El listado de cierres es interminable.
Luna Chiara es otra cadena de calzado femenino que arrancó en 2006, llegó a tener 23 locales y una planta con 100 trabajadores. Atraviesa una dura crisis y apenas le quedan cuatro locales propios y uno franquiciado y de los 100 operarios de la fábrica le quedan 15. Su dueño, Lito Albano es otro de los empresarios del sector desesperados por tratar de aguantar y no fundirse.
El par de calzado a $5.000 para aguantar y pagar gastos
"En 2024 se nos comenzó a caer la venta, hoy es pérdida tras pérdida, no hay consumo y al entrar calzados de afuera por más que bajes márgenes perdés plata. Hoy fabrico y compro a terceros, antes fabricaba todo. Los locales fueron cerrando y me pagaron con mercadería y en locales como el de Morón vendo calzado por $5.000 y $10.000 es una forma de tratar de aguantar, un zapato de fábrica está $18.000 para arriba. Con estas ofertas vendemos apenas el 50% de lo que vendíamos en 2023", contó Lito Albano.
Su situación es desesperante, por eso empezó a convocar a colegas, comerciantes y proveedores del calzado para tratar de visibilizar la situación. "Estamos en una situación terminal, todos los días cierran fábricas. Estoy vendiendo lo que tengo pero no puedo reponer, apenas cubro los gastos corrientes y las deudas, a veces ni llego. Los fabricantes estamos complicados, el multimarca no te puede comprar porque no te puede pagar. Hasta intentamos juntarnos entre varios y fabricar una línea juntos para achicar costos. Pero nada alcanza, el consumo está tan bajo que tenés que regalar la mercadería para captar algo de demanda", explicó el dueño de Luna Chiara.
El sector del calzado protesta por la baja del consumo y el aluvión de importaciones
Albano armó un grupo de WhatsApp que fue creciendo y ya tiene 450 miembros de toda la industria preocupados por encontrarle una solución a los problemas que enfrentan. En las últimas horas organizaron la cuarta convocatoria, siempre en avenida Mosconi y avenida General Paz.
La voz de la Cámara de la Industria del Calzado
Horacio Moschetto, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado, hizo un análisis para BAE Negocios: "El sector se encuentra en una situación muy delicada. En estos últimos dos años, cerraron 100 fábricas de calzado y se perdieron 10.000 puestos de trabajo. Dentro de la cadena del calzado estamos mal todos: productores, proveedores y comerciantes. Las causas son la caída del consumo, el aumento de las importaciones de calzado de los últimos dos años, el fuerte ingreso de contrabando, lo que llega importado a través de plataformas de venta online, todo hace que la producción de calzado esté en constante caída. A los cierres, hay que sumar las suspensiones y los ajustes de muchas pymes que hacen de todo para no cerrar".
La pregunta es cuáles serían las principales medidas que se deberían tomar para poner freno a esta crisis. El presidente de la Cámara pide con urgencia que salga el proyecto de ley de emergencia pyme porque ayudaría ponerle un freno a los embargos judiciales, a controlar el ingreso de mercadería de plataformas digitales, reforzar y evitar el contrabando y eliminar impuestos como el del cheque, según planteó.
"La suba de la energía creció mucho más que los precios relativos al calzado, necesitamos tener acceso al crédito y volver a aplicar valores criterio, todos presentamos pruebas en la comisión de comercio exterior para demostrar que el calzado chino entra en situación de dumping. Tenemos ejemplos de Chile y Uruguay países en los que murió la industria del calzado por la apertura de importaciones. En Chile ingresaron 30 millones de pares a dos dólares. No hay más fábricas", explicó el vocero del sector.
"Sin consumo no hay ventas y sin ventas no hay trabajo", la consigna de la marcha
La baja del consumo hace que haya sobre stock de mercadería. Los más perjudicados con los fabricantes de zapatillas y de calzado económico porque son los que no pueden competir con lo que entra de China.
Albano con amplia experiencia en el sector agregó: "Nuestro reclamo es que necesitamos poner un freno a lo importado, no queremos una ruptura de la industria nacional. Los impuestos son muy altos, al igual que los servicios. Necesitamos que nos den una mano para pasar este tormentón".
La próxima manifestación de todo el sector del calzado será nacional y se hará el 27 de octubre en Plaza de Mayo. Varios gremios confirmaron su presencia y la idea es que fabricantes, comerciantes y proveedores le presenten un petitorio de medidas al Gobierno.
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