Crimen de Villa Martita: elevan la causa a juicio

Crimen de Villa Martita: elevan la causa a juicio

Los tres detenidos por el crimen de Griselda Cabal y el intento de homicidio de Eduardo Ros serán acusados como autor material, autor intelectual y cómplice. El viernes se realiza una audiencia y concluye la investigación. La Oficina Judicial deberá fijar fecha del juicio.

 

El fiscal Gastón Boulenaz ampliará este viernes la formalización y luego elevará la acusación contra los tres detenidos por el crimen de Villa Martita. En la audiencia del viernes a las 9.30 horas, el fiscal le informará al juez de Control, Mauricio Piombi, la figura por la que acusará a los tres sospechosos. Luego, el lunes, elevará la acusación, con la investigación completa, y la Oficina Judicial deberá fijar la fecha del juicio oral y público a Diego “Coco” López, Carlos Lujan Sosa y Gastón Soria, sindicados como autor material, instigador y partícipe necesario del crimen de Griselda Cabal y el intento de homicidio de Eduardo Ros, ocurrido el 14 de mayo de este año.

En la audiencia de este viernes estarán presentes los abogados de los acusados, Gastón Gómez, Román Fiorucci y Jorge Tanus Maffud. También irá a el acto el abogado querrellante de Ros, César Rodríuguez. En el trámite de la audiencia el fiscal expondrá una cuestión técnica, para dejar firme la figura por la cual se acusa a cada imputado. Pero no habrá novedades. A López lo acusan del crimen, a Sosa de haberlo contratado y a Soria de ser cómplice del hecho. El próximo día habil, el lunes, Boulenaz elevará la acusación formalmente y solo quedará pendiente que la Oficina Judicial disponga la fecha del juicio oral.

El crimen de Villa Martita ocurrió el 14 de mayo de este año. Durante la investigación, Soria confesó que llevó a López hasta la casa del comerciante y que Sosa les había encargado un trabajo. Las pruebas genéticas de los rastros que levantó la Justicia del auto dieron positivo y ubicaron en la escena del crimen a Sosa y López.

Cuando ingresaba a su vivienda, Griselda Cabal (31) recibió un disparo fatal en la nuca y el comerciante Eduardo Ros (62), dueño de la rotisería La Cocina, fue herido en el rostro, pero sobrevivió. La pareja fue sorprendida cuando arribaban a su vivienda, en Villa Martita, esa noche, con la recaudación del negocio. Sin embargo, no se trató de un robo y la hipótesis que se manejó rápidamente, a partir de la detención de Soria en un auto sospechosamente estacionado a dos cuadras de la casa, apuntó a un crimen por encargo.

La Policía detuvo en 48 horas a los tres sospechosos que permanecen presos. El móvil del crimen no está claro. Si bien algunas versiones apuntaron a un ajuste de cuentas por una deuda surgida de la actividad de prestamistas, esto no estaría acreditado en la causa plenamente y el fiscal Boulenaz tendría expectativa de arribar a una conclusión que podría manifestar durante el juicio.

Ros, luego de recuperarse de las heridas, declaró varias veces ante el exfiscal Fernando Rivarola, que llevó adelante el primer tramo de la investigación. Los investigadores policiales y judiciales están convencidos de que la mujer no era el objetivo y la asesinaron para no dejar testigos. No se secuestró el arma. Durante la instrucción ya declararon tres testigos en forma adelantada (no tendrán que testimoniar en el juicio), una forma de disipar el riesgo de que sufran amenazas o presiones por parte de allegados a los acusados.

En su momento, Rivarola solicitó una rueda de reconocimiento en la que Soria identificó a López como la persona que trasladó hasta la casa de Ros antes del asesinato. La defensa de López solicitará la nulidad de esta prueba en el juicio, ya que considera que es irregular que un acusado reconozca a otro y solo puede utilizarse este tipo de mecanismo cuando el reconocimiento lo realiza una víctima.

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