Crimen de las 50 puñaladas: dos acusados contra las cuerdas

Crimen de las 50 puñaladas: dos acusados contra las cuerdas
Dos testigos los ubicaron en la esquina de 29 y 89, donde fue asesinado el penitenciario platense Maximiliano Videla. Julio y Silvio Ferreyra, señalados. La tercera audiencia será este viernes, a partir de las 9.
Dos testigos complicaron la situación procesal de los hermanos Julio y Silvio Ferreyra, dos de los cinco acusados por el crimen del penitenciario y remisero Maximiliano Ferreyra, ocurrido en marzo de 2009 en la localidad platense de Altos de San Lorenzo. En tanto una perito confirmó que la víctima sufrió múltiples puñaladas y golpes. La tercera audiencia se desarrollará este viernes 8 de noviembre a partir de las 9 horas.

La víctima tenía 24 años y una hija de 10 meses cuando el 22 de marzo de 2009 a la madrugada fue en su remís a buscar a una pasajera en 29 y 89. La mujer tardó en salir y el conductor del auto discutió con un grupo de jóvenes. Murió al recibir 50 puñaladas y golpes.

Celeste Mercado es vecino de la zona y conocida de Silvio Ferreyra. La joven aseguró que tras el crimen, un hermano de los Ferreyra le confesó que los acusados “se habían mandado una cagada” y le pidió que le ayude a vender la casa en la que vivía Silvio ya que “se quería ir”. La testigo recordó que al obtener esa información se acercó hasta la casa de los padres de la víctima para revelarles la situación y luego declaró en sede policial.

Con esa hipótesis abierta los investigadores policiales simularon una posibilidad de compra y Mercado citó telefónicamente a Silvio Ferreyra para que se acerque a firmar los papales de la supuesta venta. El entonces prófugo no sabía que se trataba de una emboscada policial secreta (“ratonera” en la jerga de la fuerza) y fue capturado.

Sandra Noemí Cantero vive frente a lo que fue la escena de crimen. Recordó que aquella fatídica madrugada escuchó gritos, se asomó por la ventana y vio como uno de los agresores castigaba a Videla, quien estaba tendido en el suelo, indefenso. “Uno de los pibes le pegaba con un cinto”, aseveró ante los jueces pero aclaró que no está en condiciones de identificarlo, aunque aclaró que “Mambo” (Silvio Ferreyra) “pateaba a la persona que estaba en el piso”.

Los cinco acusados como los autores del mortal ataque son los hermanos Julio y Silvio Ferreyra, Antonio y Julián García Cañete y Leonardo Curtido Benítez.

Por su parte la perito médico de Policía Científica, Carina Marcela Sagules, dijo que pese a haber realizado más de tres mil autopsias, el estudio del cuerpo de Videla le llamó la atención por los signos de brutalidad que mostraba.

Detalló que tenía “muchas heridas punzocortantes” y puntualizó que eran más de cincuenta. “Entre cincuenta y cuatro y cincuenta y cinco”, recordó. También que encontró “hematomas y múltiples lesiones”. “La mayoría de las heridas estaban del lado izquierdo, son todas vitales o en período de agonía” y dejó abierta la posibilidad que el ataque fuera cometido por más de un agresor.

Videla era suboficial del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y trabajaba en la Unidad 40 de Lomas de Zamora. En los ratos libres manejaba un remís y era árbitro de fútbol. Por este hecho son juzgados cinco sospechosos, procesados por el delito de homicidio calificado por alevosía, delito que se paga con perpetua.

Cabe recordar que en la primera audiencia desarrollada el lunes 4 de noviembre pasado, declararon los padres de la víctima y dos testigos complicaron a los sospechosos, al ubicarlos en la escena del crimen.

El juicio oral está a cargo del Tribunal Oral Criminal I de La Plata, integrado por los jueces Guillermo Labombarda, Samuel Arturo Saraví Paz y Raúl Alberto Luchelli Ramos. La fiscal Laura Lasarte es la encargada de impulsar la acusación, mientras que la familia Videla es patrocinada por el letrado Guillermo Francella de la Dirección de Asistencia a la Víctima, dependiente del ministerio de Justicia bonaerense.

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