En la Cámara Penal N°1 continuó ayer el juicio por el crimen del quinielero Durval Marchetti y en el que se escucharon los testimonios de tres testigos.
El tribunal dio inicio al debate pasadas las 9.30 con la ronda de los testigos. El primero en presentarse ante el estrado fue Martín Aredes, quien declaró que el 7 de mayo de 2010 a la noche se trasladaba en su auto con su esposa y sus hijos por Conesa -en sentido sur-norte entre avenida Camilo Melet y Samuel Molina- y que antes de llegar a Samuel Molina una moto en la que se conducían dos personas los pasó a alta velocidad. Y a los minutos en la esquina de ambas calles los vio chocar con un auto que se trasladaba por Samuel Molina. Señaló que estacionó en cercanías ya que su casa queda sobre Samuel Molina y no podía continuar por esa calle.
Asimismo, Aredes remarcó que descendió del rodado para ayudar a los heridos y que allí uno de los accidentados se reincorporó de inmediato, mientras que el otro se hallaba malherido.
Recordó que al lugar llegó una camioneta de la que descendieron un hombre y una mujer. Que el accidentado que se encontraba bien subió a este rodado y la camioneta se fue del lugar. En cuanto a la mujer, relató que se acercó al otro chico que quedó malherido en la calle interesándose por su estado, a la par intentó hacer arrancar la moto diciendo que el rodado era de ella. Antes de finalizar su relato puntualizó que le resultó extraña la presencia de la camioneta en el lugar y que uno de los accidentados se haya marchado en ella.
La próxima en brindar su testimonio fue Daniela del Valle Brepe, esposa de Aredes. La mujer señaló no recordar tantos detalles de esa noche, pero destacó que la moto que los pasó en Conesa y después chocó iba a alta velocidad. Relató que vieron el accidente y que su esposo debió estacionar porque no podían pasar.
En el lugar del accidente Brepe recordó haber visto una camioneta que se estacionó cerca de donde estaban los dos chicos accidentados. Y que uno de ellos subió a la camioneta y se fueron. También dijo que vio al lado de la moto a una joven que dijo conocer a los accidentados.
El último testigo fue el conductor del Corsa que chocó con la moto en que se trasladaban los acusados y quien solicitó a los medios no publicar su nombre.
Señaló que la moto iba a alta velocidad y que tras el choque uno de los individuos se levantó y se fue en el acto. Dijo que se acercó para ver como se encontraba el otro chico tendido en el piso y recordó que tenía bastante olor a alcohol. El hombre dijo no haber visto ninguna camioneta en el lugar, pero sí a una joven que apareció y que quería ayudar al individuo que estaba tirado en la calle. Ella dijo que lo quería llevar a su casa, que era su primo.
En los tres casos el presidente del tribunal solicitó que se leyera por Secretaría el testimonio que los tres testigos brindaron en etapa de instrucción. Los tres ratificaron esos dichos. El debate continúa hoy.
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