"Creo que se abre una nueva etapa de diálogo con el Gobierno", afirmó Sciurano

El intendente de Ushuaia confía en dejar atrás las desavenencias que signaron la relación con el Ejecutivo provincial en el segundo semestre de 2009. Aseveró que "todos los conflictos son evitables". Evaluó que el Gobierno está "un poco más consolidado" en lo económico. Insistió en que aún no tiene decidido si irá por la reelección, y que la prioridad es la gestión. Consideró fundamental para la suerte de la UCR en las próximas elecciones que la dirigencia partidaria "mantenga la humildad".
USHUAIA (por NM).- Federico Sciurano se mostró optimista ante la posibilidad de un afianzamiento de la relación entre el Municipio de Ushuaia y el Gobierno provincial, luego de un segundo semestre de 2009 que estuvo marcado por las discusiones por la coparticipación. En diálogo con TIEMPO Fueguino, el intendente enfatizó que "todos los conflictos son evitables", y analizó que "se ve un Gobierno un poco más consolidado" en lo económico, lo que permitirá "trabajar en objetivos comunes". Avizoró un mejor posicionamiento con los gremios municipales y la oposición en el Concejo Deliberante. Además, ratificó que hoy por hoy "no estoy en condiciones de responder" si en 2011 intentará repetir mandato.

- ¿Cómo avizora la relación con el Gobierno en 2010?

- Creo que se abre una nueva etapa en el diálogo; tengo que admitir que cuando finalizó el discurso de la gobernadora (ante la Legislatura) me fui con una expectativa muy distinta a la que tuve durante 2009. Transmitió un discurso de esperanza en cuanto a que este va a ser un año mejor que el anterior. Creo que el Gobierno va a poder resolver muchos problemas que generaron discusiones que tienen que ver con los fondos, ya que en lo económico se ve un Gobierno un poco más consolidado. Me parece que haber abierto el camino con el Gobierno nacional le permitió tener una consolidación distinta, y en ese marco sería muy bueno que entre todos pudiéramos trabajar en objetivos comunes, algo que habitualmente se nos escucha decir pero que es la única posibilidad que tenemos de poder salir adelante.

- La gobernadora planteó en aquél discurso que hay conflictos evitables e inevitables, ¿coincide con ese concepto?

- Para mí todos los conflictos son evitables, pero muchas veces para lograrlo el desgaste es muy grande y por eso en definitiva se terminan presentando. Nosotros tuvimos una relación adecuada y sin inconvenientes con el Gobierno, considerando todo lo que pasaba en la provincia, prácticamente durante el primer año y medio de gestión. Después hubo una situación extrema que tuvo que ver con lo económico, en la que los municipios vimos seriamente perjudicada la posibilidad de poder pagar los gastos básicos medianamente al día. Y cuando se pusieron en riesgo las estructuras del Municipio vimos la necesidad de actuar de otra manera. Quizás en ese momento, si se hubiese podido tener otro tipo de contacto o un mejor nexo, este conflicto se pudo haber evitado.

Creo que también tuvo que ver algunas interpretaciones que pudo tener el ministro de Economía respecto a lo que significaban los recursos de los municipios, ya que una vez que el Ministerio de Economía asumió la situación más adecuada se terminó generando el acuerdo ante el STJ. Las condiciones fueron cambiando de a poco y hoy están dadas para que haya la relación que corresponda.

- ¿Qué logró y qué le faltó a su gestión en los primeros dos años?

- Los balances no lo debemos hacer quienes estamos en gestión sino quienes están observando lo que hacemos; lo que sí puedo decir es que somos un grupo de gente de bien que hace un gran esfuerzo y quiere mucho al lugar donde vivimos. Además, a veces hay temas que son muy profundos sobre los que para hacer un balance hay que dejar pasar tiempo para que se evalúe y se valore lo que se ha propuesto.

Nosotros nos pusimos como objetivo atender las realidades profundas de Ushuaia para poder perfilar una ciudad de acá a 20 años, y paralelamente hacer un gran esfuerzo para atender la coyuntura. Nos tocó una situación muy compleja como la crisis habitacional y en los primeros meses tuvimos un desgaste muy grande para poder recuperar parte de la tierra que había sido ocupada irregularmente, para a partir de ahí conseguir la plata para poder empezar a ser ciudad.

Por eso, más allá de los balances, nos da la sensación de que estamos transitando un camino distinto y que nos vamos a dar cuenta en algún momento de que era el único camino a transitar.

- ¿Esperaba una relación de tantas idas y venidas con los gremios municipales?

- Yo sé que la vida gremial y la vida política en general en muy compleja. Y es muy complejo cuando uno parte de la base de que es importante dar explicaciones, ya que muchas veces da la impresión de que es señal de debilidad iniciar un diálogo, tratar de entender al otro y ponerse en su lugar. Entonces para evitar esa figura muchos administradores optaron por tener posturas de ignorar a quienes representan a los trabajadores. Pero nosotros hemos intentado tener una relación adecuada en la que todos son tratados de la misma manera y en la que a nadie se le oculta información. A mí no me molesta que alguien me diga cuál es su aspiración, y si yo puedo hacer el esfuerzo dentro de un marco razonable y de decisiones justas para que esa persona se pueda sentir contenida lo voy a hacer.

- Con el Concejo Deliberante también hubo desavenencias.

- La administración municipal estaba acostumbrada a un estilo determinado de gestión, y después de 12 años de un esquema de administración era lógico y esperaba que el primer año de gestión fuese traumático. Era previsible que necesitáramos un tiempo para demostrar que las cuestiones que nos motivaban estaban relacionadas con el bien común y que no había detrás estrategias político partidarias.

Pero pese a las diferencias se ve claramente que hay un compromiso de la mayoría de los concejales de buscar el bien de la ciudad y resolver las cuestiones de fondo. A medida que pasen los meses y nos conozcamos más la relación se va a consolidar en beneficio de la ciudad.

- A partir del segundo semestre del año las relaciones van a tener un componente altamente político. Se van a entrecruzar los posicionamientos a nivel nacional, provincial y obviamente local.

- Ese es el gran desafío de las benditas elecciones. Cuando fui oposición, a tres meses de la elección para intendente el Ejecutivo anterior mandó un proyecto de ordenanza exceptuando a una institución de la ciudad de cumplir con lo que planteaba la ordenanza de adjudicación de tierras, una institución de la que conozco a un grupo importante de sus integrantes. Y la verdad es que Adriana (por la concejala Chapperón) y yo tuvimos que apelar a toda nuestra convicción para rechazar ese proyecto, porque entendíamos que era una discusión vinculada con las elecciones y no con una solución para la gente. Creo que es en esos momentos cuando uno demuestra sus convicciones y la comunidad podrá evaluar quiénes hoy están preocupados por lo que le pasa a la gente y quién está preocupado por él mismo. La gente percibe cuando se encuentra ante una persona trabajadora y que hace las cosas pensando en los demás, y también se da cuenta cuando hay una persona que especula y cambia el discurso para maltratar al otro.

- Días atrás sostuvo que actualmente no piensa en la reelección, lo cual suena raro.

- La verdad es que fueron dos años muy duros en los que uno se evalúa en función de determinadas cosas, porque la vida de los que estamos en esto no es solamente estar en esto, tenemos otras realidades que tienen que ver con la familia. Cuando la gente escucha que no estoy en condiciones de dar una respuesta sobre si voy a ir por la reelección, la mayoría no te cree porque en general los políticos están más preocupados por dónde van a estar dentro de unos años. Pero hoy no estoy en condiciones de dar una respuesta, soy conciente de que se acercan los tiempos electorales y que eso va a ameritar determinadas definiciones, pero hoy básicamente nos preocupa poder ir construyendo la mayor cantidad de proyectos que nos planteamos para estos cuatro años, algunos muy ambiciosos como la construcción de tres barrios de manera simultánea, o invertir en la juventud, deporte y cultura. Además, vamos a atender la coyuntura terminando el plan de pavimentación de 60 cuadras, ya estamos trabajando en los planes licitatorios para el próximo programa de asfalto y además vamos a trabajar en bacheo. La ciudad necesita una fuerte inversión en términos sociales, en lo que respecta a mejorar su calidad de vida.

- De todos modos, para el radicalismo su candidatura es número puesto.

- Siempre me sentí muy respaldado por el partido, incluso teniendo en cuenta la muy buena relación entre el ingeniero (Jorge) Martín y el ingeniero (Jorge) Garramuño. En términos institucionales siempre me apoyaron y cuando estaba en el Concejo Deliberante y fui perseguido el partido salió a bancarme, en la convicción de que yo planteaba cosas vinculadas a la salud institucional de la ciudad. Cuando lleguen los momentos hablaremos con los dirigentes y veremos qué es lo mejor para el lugar en el que vivimos y por supuesto para el partido.

- En el partido hay muchas expectativas pensando en 2011.

- Cuando hablaba de política con mi viejo él me decía que el gran desafío para consolidar al partido en un proyecto provincial, era tener las dos intendencias bajo la administración radical. Una de las pocas cosas que lamenté en el 2007 es que él no pudiera ver ese anhelo cumplido. Peor la consolidación también tiene que ver con la gente de bien que tengamos para representar a las administraciones y al partido. A partir de ahí, si la gente confía en el radicalismo y considera que tiene las herramientas adecuadas para resolver situaciones que a nivel provincial son muy profundas, eso hará que el partido sea protagonista y brinde soluciones.

También es importante que en esta realidad los dirigentes del partido tengan la humildad y la capacidad para utilizar el poder que te da la gente. Tener poder es una gran responsabilidad: cuando uno lo utiliza para bien es una gran carga y cuando se lo utiliza para obtener logros personales es una comodidad. Para mí es una gran carga y una gran responsabilidad tener el poder que la comunidad nos dio.

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