La versión circula por el Congreso por parte de legisladores oficialistas y opositores. Imaginan que lo anunciará el lunes, cuando por tercer año consecutivo abra la asamblea legislativa en el Congreso. Sugestivamente, un diputado aliado pidió que proceda de esa manera. Y el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, convocó a labor parlamentaria para el martes y dejó en suspenso un llamado a sesión para el día siguiente. Aun con estas dudas, la oposición sigue contando votos para rechazar el decreto.
Un dato pareció hoy darle algo de luz a ese rumor: el diputado José Brillo, del siempre aliado Movimiento Popular Neuquino, pidió por primera vez que un proyecto de ley reemplace el decreto que reemplace el Fobi.
Los neuquinos del MPN apoyan con rigor cada iniciativa del Gobierno debido a la estrecha relación que tiene con la Casa Rosada el gobernador de esa fuerza, Juan Carlos Sapag. Tiene una razón superlativa: la economía de su provincia se sustenta en gran parte con las regalías del gas y el petróleo, cuyas cotizaciones son digitadas desde la quinta de Olivos.
La fidelidad parlamentaria del Movimiento Popular Neuquino con el kirchnerismo tuvo su último capítulo el último miércoles, cuando el senador de esa fuerza, Horacio Lores, se sumó a la estrategia de los 35 soldados del Gobierno que abandonaron el recinto para dejar sin quórum a la oposición. ¿Tan distinta será la actitud del recién asumido Brillo?
Entre los opositores, quizá imaginándose por un rato en el rol de Gobierno, esperan una sorpresa el lunes. "Sería un acto de sensatez de la presidente anunciar la derogación del DNU 2010", consideró la diputada Laura Alonso, del Pro.
"Sólo puede dictar un DNU si mediara una necesidad imperiosa, y ante una situación de fuerza mayor que impidiera la reunión de los legisladores; como una acción bélica o un desastre natural. Y cuando la urgencia del problema implicara que la solución legislativa, deba dictarse en un plazo menor al del trámite normal para una ley", apuntó Alonso.
Y recordó que "el Congreso argentino en varias oportunidades ha sancionado leyes en 24 y 48 horas".
Las sospechas de que Cristina Kirchner llegará el lunes a la asamblea con una sorpresa bajo el brazo (evitaría así una ola de críticas opositoras en la última mitad del día) se acrecentaron con la vacilante actitud que tuvo ayer el siempre respetado presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner.
Primero envió señales de que podría convocar a una sesión ordinaria para el miércoles, pero nunca confirmó ese llamado y se limitó a llamar a los jefes de bloque para una reunión de labor parlamentaria para el martes. ¿Tendrá que contarles algo nuevo?
La oposición insistió en su pedido de sesión especial para el miércoles por si acaso que la ordinaria no se llegara a realizar. Y cuenta los votos de a uno para llegar al quórum de 129 que le permitiría rechazar el decreto que creó el fobi. Los más optimistas llegan a 131, ya que los once de la centroizquierda sólo derogarán el decreto en una ordinaria.
Una ley podría pasar fácilmente en el Senado, donde el pampeano Carlos Verna ya avisó que daría el visto bueno y llevaría en esa dirección a su compañera de bloque, María de los Ángeles Higonet.
Pero se toparía con una dura resistencia en Diputados, donde sería imposible que al menos no intentaran alguna modificación. Será cuestión de volver a negociar, ya en otros términos.




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