Un creciente déficit fiscal pone en duda la economía británica

Crecería hasta el 12,8% del PBI. El nivel es incluso superior al rojo de Grecia, el país europeo con el peor desempeño. El dato, junto con la deuda pública, puede complicar al gobierno laborista, que en mayo enfrentará elecciones nacionales.
Gran Bretaña tiene una deuda tan complicada en su medida como la de Grecia y su temor es que una mala nota de las agencias calificadoras la fuerce a recurrir al FMI, como ya ocurrió en 1976, o a los países de la zona Euro ante la enorme crisis fiscal.

La estabilidad económica del país se ha puesto en duda después de que, en enero pasado, el mes que los británicos pagan masivamente sus impuestos, el gobierno se vio forzado a pedir créditos.

Fue la primera vez desde 1993 que las finanzas del reino estuvieron en rojo en enero, históricamente un mes de bonanza tributaria. El gobierno esta pidiendo prestado 1 libra de cada 4 libras que gasta. (1 libra equivale a 1,56 dólar).

Los economistas predicen que a este paso, el déficit podría ser del 12,8 por ciento del PBI. Una cifra mayor que el 12,7 por ciento del rojo contra producto que enfrenta Grecia, la peor alumna de la Unión Europea. Se esperaba un exceso de 2.800 millones de libras y esa falta encendió todas las luces de alarma entre los expertos.

El ano pasado el Tesoro tenía un superávit de 5.300 millones de libras pero el pago se impuestos se planchó el mes pasado, con el "income taxe" cayendo un 20 por ciento en relación a un año atrás y generando un agujero fiscal en las cuentas del gobierno.

La deuda total del gobierno anualizada representa aproximadamente el 60 por ciento del Producto Bruto Interno. Es enorme aunque la mitad de exposición con respecto a Grecia que confronta obligaciones de casis 120 por ciento contra producto. De todos modos el miedo a una nueva recesión se ha instalado en el Reino Unido, ante el temor que otro cuatrimestre de crecimiento negativo sea posible.

La cifras van a oscurecer el lanzamiento de la campaña electoral laborista, que publicitara sus slogans este fin de semana. "Asegurar la recuperación" y "proteger los empleos" son algunos de ellos.

Los conservadores han levantado la voz de alerta cuando las elecciones generales se celebrarán en mayo. "El primer ministro debe escuchar el consejo de economistas lideres y hombres de negocios para mantener el deficit bajo control desde este año", advirtió Philip Hammond, el jefe del Tesoro "en las sombras" de los Tories (conservadores), es decir el gabinete paralelo que suele tener la oposición en Gran Bretaña.

Jonathan Loynes, de la consultora Capital Economics, dijo:"Por ahora, los mercados y las agencias de calificación de crédito no parecen listas a poner a Gran Bretaña en la misma categoría que Grecia y otras economías europeas fiscalmente desafiadas. Pero es claro que un plan mas creíble para restaurar la salud de las finanzas públicas sera requerido después de la elección general para mantener los mercados y las agencias de calificación al margen" dijo.

El economista español José Luis Leal, al comparar cifras, explicó a comienzos de este mes que Gran Bretaña se sitúa a medio camino entre España, que también confronta una difícil situación financiera, y la propia Grecia.

Así, el endeudamiento del sector público en 2008 fue de 99,2% del PIB en Grecia, 52% en Gran Bretaña y 39.7% en España.

En este sentido Alistair Darling, el ministro de las finanzas británicas, insistió que los números no están descarrilados, más allá del crédito del mes de enero. Sus predicciones en el pre presupuesto se están cumpliendo, remarcó. Se había establecido un limite de 177,6 mil millones de libras de crédito y no cree que finalmente sera excedido en el año fiscal.

El primer ministro Gordon Brown, quien fue durante todo el gobierno de Tony Blair el responsable de las finanzas, proyecta hacer su campaña electoral justamente sobre su credibilidad económica y beneficiarse de la recuperación en las urnas, en un país que vota con los ojos puestos en su economía y los impuestos.

El desempleo ha bajado pero sera el día que presenten el presupuesto, el 24 de marzo, cuando se sabrá si los laboristas han vuelto a convencer el corazón del electorado o preferirán a los conservadores. Los "labours" insistirán con que los Tories, con David Cameron a la cabeza, son "novicios", sin experiencia ni profundidad para hacer frente a tamaña crisis.

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