Crece el rechazo al referéndum que Gran Bretaña organizó en las Malvinas

Crece el rechazo al referéndum que Gran Bretaña organizó en las Malvinas
El gobierno sostuvo que el Reino Unido pretende "tergiversar la verdadera condición jurídica en que se encuentran las islas". El premio Nobel de la Paz le envió una carta a David Cameron para advertirle que la consulta no tiene legitimidad.

La Cancillería argentina calificó ayer como "intento británico por manipular la cuestión Malvinas" al referéndum que los habitantes británicos del archipiélago concretarán el próximo fin de semana para definir si quieren seguir perteneciendo al Reino Unido, en el marco de una consulta que no cuenta con el aval de las Naciones Unidas. Mientras tanto, en Uruguay, dirigentes del gobierno y la oposición de ese país calificaron como "vergonzosa" y "un agravio para toda América Latina" la participación de algunos diputados orientales en esa actividad.

En un comunicado difundido ayer, la cartera a cargo de Héctor Timerman aseguró que "pretenden tergiversar la verdadera condición jurídica en que se encuentran esas islas", y recordó que "Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes son objeto de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido que ha sido reconocida por esos dos países y por la comunidad internacional en su conjunto".

En ese marco, Cancillería dejó en claro que "por consiguiente, el Reino Unido carece de derecho alguno a pretender alterar el estatuto jurídico de esos territorios, aun con el disfraz de un hipotético referéndum".

La sede diplomática detalló que la iniciativa británica "no encuentra sustento" en ninguna de las 40 Resoluciones de las Naciones Unidas sobre la Cuestión de las Islas Malvinas, considerada como "un caso especial y particular de descolonización" en el que se reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido, que debe ser resuelta por negociaciones bilaterales, teniendo en cuenta los "intereses" (no los "deseos") de los habitantes de las islas. Y volvió a poner en foco el principal argumento británico para negarse a negociar la soberanía: la presunta "autodeterminación" kelper. "La Asamblea General (de la ONU) expresamente rechazó, en dos oportunidades en 1985, propuestas británicas para incorporar el principio de libre determinación en el proyecto de resolución sobre la Cuestión de las Islas Malvinas", recordó la cartera.

Ayer, a dos días del inicio de la consulta popular en las Islas, el Premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, le escribió una carta al primer ministro británico David Cameron, para expresar su rechazo al referéndum.”Usted bien sabe que este referéndum no tiene legitimidad alguna. No sólo porque se trata de población británica implantada a partir de la expulsión de las autoridades argentinas en el Siglo XIX. Sino también porque las Naciones Unidas no decidieron su realización. Por algo el gobierno británico no las ha convocado", subrayó Pérez Esquivel.

Mientras tanto, en los márgenes orientales del Río de La Plata, la decisión de un grupo de legisladores uruguayos de asistir al referéndum para “acompañar” cosechó un amplio rechazo de dirigentes del gobierno encabezado por José Mujica, y también de la oposición.

El ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, afirmó a la agencia Télam que es “una grandísima vergüenza para este país” que legisladores del opositor Partido Nacional concurran a las Islas para acompañar el referéndum y recordó que "la posición oficial del Gobierno uruguayo es la reivindicación de la soberanía argentina".

Por otro lado, el dirigente del opositor Partido Nacional y actual miembro del Instituto Nacional de Derechos Humanos del Uruguay (INDDHH) Juan Raúl Ferreira calificó como “un agravio para toda América Latina” la participación de los diputados de su propio partido y criticó “la mera idea de que quien ocupa por la fuerza un territorio quiera decidir sobre la soberanía del mismo”.

El senador del Frente Amplio y ex ministro de Defensa Luis Rosadilla calificó al plebiscito como "un intento evidente de darle algún tipo de legitimidad a una posición colonial". El vicecanciller uruguayo Roberto Conde consideró que está "viciado de nulidad" ya que en el caso de las Malvinas “no es aplicable” el principio de autodeterminación de los isleños y que sí lo son, en cambio, las “normas de descolonización”.

Por último, el embajador argentino en Uruguay, Dante Dovena marcó que el referéndum tiene “poco y nada” de consulta popular.

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