Crece la presión sobre el régimen iraní

París, Berlín y Moscú endurecieron sus posturas y podría haber más sanciones; Lula pidió evitar los errores que llevaron a la guerra en Irak
PARIS.- En medio de una creciente preocupación mundial tras el informe presentado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en el que por primera vez reconoce que Irán trabaja en la construcción de una ojiva nuclear, las potencias occidentales llamaron ayer a "actuar con determinación" y se preparan para lanzar nuevas y amplias sanciones contra el régimen de los ayatollahs.

La posibilidad de nuevas medidas fue mencionada ayer por Alemania, Francia y Rusia, mientras que el gobierno de Israel, considerado un enemigo por el régimen de Teherán, pidió sanciones efectivas.

En su primer informe de gestión, divulgado anteayer, el nuevo director general del OIEA, Yukiya Amano, dijo que la organización recabó informaciones "ampliamente consistentes y creíbles" que aumentan "la preocupación sobre la posible existencia en Irán de actividades no reveladas, pasadas o presentes, relacionadas con el desarrollo de una carga explosiva nuclear para un misil".

Rusia, que tiene derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU y suele mantener una postura más conciliadora con Irán, manifestó su inquietud y dijo que su paciencia se está acabando, aunque expresó su oposición a "sanciones paralizantes". Por su parte, y en una postura discordante, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió a que la comunidad internacional "no debe repetir los errores que llevaron al ataque militar contra Irak".

"El informe [del OIEA] confirma de manera precisa las muy graves preocupaciones de la comunidad internacional [y] demuestra la urgencia de actuar con determinación para responder a la falta de cooperación por parte de Irán", declaró el vocero de la cancillería de Francia, país que este mes ejerce la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

También para Alemania, el documento "confirma las serias inquietudes [...] sobre el programa nuclear iraní". El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle, advirtió que Irán enfrentará nuevas sanciones si continúa desarrollando su programa nuclear. "Por supuesto que Irán tiene derecho a usar la energía nuclear con fines civiles, pero no a crear armas nucleares´´, declaró.

El vocero del gobierno alemán, Ulrich Wilhelm, advirtió que la actitud de Teherán "obliga a la comunidad internacional a proseguir con más sanciones". Sin embargo, descartó una solución militar, por estimar que la vía diplomática es "la única opción aceptable".

Los principales compañías de seguros de Alemania, Allianz y Múnich Re, anunciaron ayer que van a abandonar sus actividades en Irán "a raíz de la situación política" en el país.

Alarma de Moscú

Rusia, país que tradicionalmente mantiene una postura cercana a Irán, expresó que está "muy alarmada" por la negativa de Teherán a cooperar con el OIEA. "Irán debe despejar esta sospecha", dijo el vocero del ministerio ruso de Relaciones Exteriores, Andrei Nesterenko. "Es importante que se respete el régimen de no proliferación [nuclear]", dijo el canciller Serguei Lavrov. "Esa es nuestra posición común con Estados Unidos, pero no estamos de acuerdo al 100% sobre los métodos para hacerlo", añadió, en alusión al tradicional rechazo ruso de imponer sanciones demasiado duras a Teherán.

"El término «sanciones paralizantes» es totalmente inaceptable para nosotros. Las sanciones deben tener por objetivo reforzar el régimen de no proliferación", declaró el vicecanciller ruso, Serguei Riabkov.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había exigido el 9 del actual "sanciones paralizantes" e inmediatas contra Irán, que ayer puso en servicio el primer buque de guerra de producción propia, el Jamran.

Teherán, por su parte, desestimó las sospechas. "Las acusaciones de Occidente son infundadas. Nuestras creencias religiosas nos impiden tener ese tipo de armas. No, no creemos en el arma atómica ni tratamos de conseguirla", dijo el líder supremo de la revolución, el ayatollah Ali Khamenei.

En una entrevista publicada ayer en el diario O Estado de São Paulo , Lula se mostró crítico con la forma en que Occidente está tratando el asunto iraní. "Creo que ese tema está mal resuelto. Irán no es Irak, y todos nosotros sabemos que la guerra de Irak fue una mentira armada contra un país que no tenía las armas químicas que decían que tenía", manifestó Lula, que en mayo visitará Teherán.

Israel, país que se teme que lance un ataque sorpresa contra las instalaciones nucleares iraníes, exigió ayer sanciones efectivas contra Teherán, "que ilustren el alto precio que tendrá que pagar si continúa avanzando en su programa nuclear".

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