El principal líder reformista, Mohammed el-Baradei, regresó al país dispuesto a dirigir la transición; llaman a nuevas protestas
EL CAIRO.- En el tercer día de las protestas sin precedente que sacuden a Egipto, la oposición redobló su desafío al gobierno de Hosni Mubarak con el regreso ayer a El Cairo de Mohammed el-Baradei, principal líder reformista y premio Nobel de la Paz, quien se mostró dispuesto a dirigir la transición en el país en caso de que el presidente abandone el poder, que asumió en 1981.
"Es un momento crítico en la historia de Egipto. Si el pueblo, particularmente, los jóvenes, desea que yo dirija la transición, no lo decepcionaré. Mi prioridad ahora es ver a un nuevo Egipto, encaminado hacia una transición pacífica", señaló El-Baradei, ex director del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA).
La llegada de El-Baradei, principal referente opositor en apoyar públicamente el movimiento de protesta, podría fortalecer aún más las manifestaciones, que hasta el momento han carecido de líder. Sin embargo, muchos activistas están resentidos con su ausencia en el país en los últimos meses.
El-Baradei es uno de los candidatos más fuertes de cara a las elecciones presidenciales de septiembre próximo. Si bien no tiene un partido reconocido, el dirigente fundó el año pasado la Asociación Nacional para el Cambio, una plataforma política que aboga por reformas democráticas y sociales en el país.
Antes de abandonar Viena, donde dirigió el OIEA, El-Baradei dijo que había llegado el momento de que Mubarak renunciara.
"Sirvió al país durante 30 años y es hora de que se retire. La voluntad de cambio debe ser respetada -pidió-. Desearía que no tuviéramos que salir a la calle para presionar al régimen para que actúe."
En tanto, desde Washington, uno de los principales aliados de El Cairo, el presidente Barack Obama, advirtió que "la violencia no es una solución a los problemas en Egipto" y llamó a la cautela al gobierno de Mubarak y a los manifestantes.
Las protestas que estallaron el pasado martes en Egipto, inspiradas en la rebelión en Túnez que derrocó al presidente Zine el-Abidine Ben Alí y en los disturbios registrados en otros países árabes, ya dejaron siete muertos y más de 1000 detenidos. La revuelta árabe ayer también sacudió a Yemén.
En las protestas de ayer, un manifestante murió en un enfrentamiento con la policía en la localidad de Sheij Zuwayed, en el norte de la península del Sinaí. Mohammed Atef, de 22 años, fue alcanzado por una bala en la cabeza durante un tiroteo entre beduinos y las fuerzas de seguridad.
Además, las manifestaciones se intensificaron ayer en las ciudades de Suez e Ismailia, después de los violentos enfrentamientos que se registraron anteayer en El Cairo.
En la ciudad portuaria de Suez, unos manifestantes quemaron una comisaría y se enfrentaron con la policía en la principal plaza de la ciudad. Los disturbios dejaron 10 heridos.
Unos choques similares se produjeron en Ismailia, al borde del Canal de Suez, cuando militantes de grupos opositores, entre ellos el Movimiento 6 de Abril, intentaron acercarse a la sede del gobierno regional.
Este grupo opositor, uno de los promotores de las protestas, señaló que los egipcios estaban "a pocos pasos del sueño de la libertad" y que no tienen "miedo a nadie". "El cambio llega; no hay retroceso ni rendición", dijeron en un comunicado.
En Alejandría, la segunda ciudad del país, hubo una manifestación pacífica en la que participaron miles de personas, mientras que en El Cairo la jornada transcurrió en calma, pero hubo concentraciones en varios puntos de la capital.
Sin Internet
A las protestas se sumó ayer la caída de la bolsa egipcia, que se desplomó un 10,5% pese a que durante la jornada hubo una interrupción de 30 minutos por las fuertes bajas.
Para hoy se espera que las protestas se intensifiquen. Grupos opositores convocaron a través de las redes sociales a nuevas protestas en todo Egipto, tanto a musulmanes como a cristianos, después de la oración del mediodía, en lo que denominaron "el viernes de la ira y la libertad".
Sin embargo, las fuerzas de seguridad prohibieron las oraciones en las principales mezquitas del país para evitar la concentración de personas. Y el Ministerio del Interior advirtió que tomará "medidas decisivas" contra los manifestantes.
Anoche, además, cientos de usuarios informaron que Internet se había caído en todo el país.

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