Evo Morales iniciará hoy su séptimo año como presidente de Bolivia, dos días después de que su Movimiento al Socialismo (MAS) perdiera la elección para la gobernación del departamento amazónico del Beni, donde sin embargo elevó sensiblemente su caudal electoral hasta conseguir que esa región tradicionalmente opositora haya quedado dividida en dos bloques electorales.
El vicepresidente Álvaro García Linera reconoció la victoria de Carmelo Lens (alrededor del 52% de los votos), pero reivindicó la elevada votación del MAS, que pasó del 40% en 2010 a 45% el domingo. "Hemos perdido, pero está claro que históricamente vamos ganando. El MAS va sentando presencia en el oriente", señaló. García Linera recordó que Lens sumó los votos de toda la derecha, representada por el gobernador de la secesionista Santa Cruz (Ruben Costas), el empresario Samuel Doria Medina (líder de Unidad Nacional) y el ex alcalde de La Paz y jefe del Movimiento sin Miedo (MSM), Juan del Granado.
García Linera explicó que en Beni existen ahora dos grandes bloques que "muestran que se está rompiendo un pasado con fuerte presencia de un poder económico y político patrimonial muy conservador". Hace 12 años los votos del MAS llegaban apenas al 3% y hoy de cada dos benianos uno los apoya, graficó.
El indígena Pedro Nuni logró el 3,2% de los votos. Nuni y el también indígena Adolfo Chávez fueron los impulsores de las protestas contra la construcción de una carretera que pasará por una reserva natural. "Un elemento muy importante de esta elección es la derrota de las fuerzas que se opusieron a la ruta pensada para favorecer el desarrollo de la región amazónica. Es una derrota de los dirigentes aliados a tenebrosas redes de traficantes de madera", dijo García Linera. «

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