La Secretaria de Derechos Humanos, Nélida Belous, rechazó de plano que reducir la edad de imputabilidad sea la solución a la problemática de la inseguridad y a las faltas cometidas por menores.
“Dichas medidas no tienen en cuenta los tratados sobre derechos humanos de los cuales la Argentina forma parte -y que a partir de la reforma constitucional de 1994 tienen jerarquía constitucional-, ni mucho menos los derechos de quienes son más vulnerables ante la sociedad y el mundo entero: los niños, niñas y adolescentes” advirtió la funcionaria.
En su mayoría, “las posturas a favor y en contra se basan en si encerrar a un chico de 14 años en una cárcel reduce los índices de delincuencia juvenil o no. La respuesta es negativa, sin embargo, ya que el análisis debe pasar por otro ámbito. El de tener presente que estamos formando personas, construyendo el porvenir y decidiendo sobre la vida y el futuro de ese menor”, agregó.
“Entendemos que la problemática es real”, concedió la funcionaria, “pero creemos firmemente que la forma de combatirla de raíz y no como acto eleccionario, es con políticas públicas que apunten fundamentalmente a la educación de los menores”.
“El sistema penal es la última ratio y solo debería aplicarse ante la falta de otras soluciones legales. Por ello creemos que el Estado no debe caer con su aparato persecutorio y conminatorio sobre los menores como única alternativa de modificación de la realidad. En otras palabras: penarlos vulnera los principios fundamentales del derecho penal argentino, la Convención sobre Derechos Humanos y los tratados de los cuales Argentina es parte”, aseveró la Secretaria.
Cabe recordar que la Corte Interamericana de Derechos Humanos instó al Estado Argentino a diseñar políticas que favorezcan el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes para prevenir la delincuencia juvenil “y que en la misma oportunidad fue condenado por contradecir la Convención Americana sobre Derechos Humanos al aplicar sanciones desproporcionadas a personas menores de edad”, puntualizó la funcionaria.
“Desde la Secretaría de Derechos Humanos optamos por la educación, el trabajo y la integración social, ya que los niños requieren cuidados y protecciones especiales, diferenciadas y pensadas para su desarrollo cultural, mental y espiritual. La cárcel no soluciona el problema. La educación sí”, concluyó Belous.
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