La cosecha arrancó con conflictos en los puertos

La antesala al inicio de la cosecha arrancó con un conflicto. Pero esta vez los protagonistas no fueron los dirigentes de la Mesa de Enlace, sino una alianza de gremios –camioneros, estibadores y aceiteros, que conformaron Unión de Trabajadores de la Actividad Agroindustrial, del Transporte y de la Estiba– que desde ayer bloquean el ingreso a las terminales portuarias ubicadas en Puerto General San Martín, en la zona del Gran Rosario.
En una franja que va desde Timbúes a Arroyo Seco, en Santa Fe, están ubicadas las principales cerealeras que exportan y procesan el 90 por ciento de los granos que se producen en el país. Este año el complejo sojero facturará, según la última estimación que hizo la Bolsa de Comercio de Rosario, 22.300 millones de dólares, una cifra que será récord y abrió el apetito de los gremios. Las negociaciones para destrabar el conflicto se llevaron adelante en la sede de la Federación de Camioneros, donde Hugo Moyano y un funcionario enviado por el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, capitanearon las conversaciones entre los integrantes de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Supa, que agrupa a los estibadores. Al cierre de esta edición, los exportadores propusieron un aumento de sueldos del 25 por ciento en dólares, que ahora será analizado por los trabajadores.

La mecha del conflicto que estalló durante los últimos días en el cordón agroindustrial del Gran Rosario la encendió el Sindicato de Estibadores, comandado por el ex intendente de Puerto General San Martín, Herme Juárez. Los estibadores que prestan servicios en las terminales portuarias pertenecen a una cooperativa que comanda el propio Juárez. Los estibadores pararon y levaron piquetes en la entrada a los puertos porque la Cooperativa de Estibadores no había acordado un aumento salarial para este año. El porcentaje de incremento de sueldos que reclaman los estibadores no estaba muy claro. El propio Juárez dijo que solicitaron un 25 por ciento de aumento, pero voceros de las cerealeras advirtieron que en la mesa de negociaciones el titular del sindicato y la cooperativa pidió un 100 por ciento de incremento salarial. Ayer los integrantes del gremio comenzaron a realizar piquetes en Terminal VI y Cargill. La actividad no se resintió en el resto de las terminales donde ingresaron 2.343 camiones, pero es una amenaza en un momento clave como es el envío de granos a los puertos. Para los próximos meses está previsto que ingresen unos 700 mil camiones a esa zona.

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