El gobernador habría desplazado de su gestión a gente del jefe de gabinete de la Nación y del presidente provisional del Senado, José "Pepe" Pampuro, enfadado porque el plan de seguridad anunciado el año pasado para la provincia nunca se llegó a concretar. La respuesta de Aníbal.
Este desplazamiento se habría producido por una espina que Scioli no se puede sacar hace tiempo, que es la postergación del Plan de seguridad que la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció para la provincia en marzo del año pasado.
Ese plan, lanzado cuando Aníbal era ministro de Justicia y Seguridad y su cargo actual lo ocupaba Sergio Massa, destinaba 1500 gendarmes y más de 5 mil policías para patrullar en las zonas más conflictivas del Conurbano, La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, además de equipamiento.
La medida fue vista por el sciolismo como un salvavidas para el eterno problema de inseguridad, el tema que siempre ha sido la pesadilla para cualquier gestión bonaerense.
La réplica de Aníbal ante las manifestaciones de enojo de Scioli, habría sido el anuncio de una addenda para el plan, como una manera de decirle que no sólo el proyecto marcha sobre ruedas, sino que se le han agregado más facetas.




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