Corte de cinta antes de las elecciones

Corte de cinta antes de las elecciones
La actual campaña no disimula la puja por la sucesión. El massismo le apunta a la Provincia, y desde el gobierno no sólo responden, sino que buscan imprimirle a la gestión el respaldo de anuncios e inauguraciones
Daniel Scioli no compite, pero igual toma un rol protagónico en la presente campaña electoral. Siente que no puede estar al margen de esta “previa”, donde un traspié categórico del oficialismo podría afectar su proyecto personal. Niegan en el redil del Gobernador acuerdos a futuro con el kirchnerismo duro, pero es obvio que se siente a gusto con los mimos dispensados, aunque por ahora sólo sean desde lo dialéctico. Al menos hasta octubre no habría rencillas en el noviazgo por necesidad mutua con los K, y es un tiempo que no quiere desaprovechar.

Sergio Massa, en cambio, sí juega ahora, pero en sus huestes tienen cada vez menos reparos en mostrar la intención presidencialista del alcalde de Tigre, que, creen, se catapultará con una victoria en las legislativas. Esta semana, desde el Frente Renovador subieron el tono crítico hacia la administración bonaerense, provocando incluso una poco habitual reacción del jefe de Gabinete, Alberto Pérez, quien calificó a Massa como “un intendente ingrato y desagradecido”.

Disfrazada de campaña electoral legislativa va la puja real por la sucesión en 2015, y en ese marco nadie dará metros de ventaja.

Se sabe, Scioli cimenta sus perspectivas en el sostenimiento del nivel de aprobación social y no en el tradicional armado político del poroteo. Pero en el sciolismo entienden que llegó el tiempo de adicionar algo más; el habitual corte de cintas en las campañas electorales es una herramienta a la cual se echará mano. Ayudará eso al Frente para la Victoria en la puja electoral en curso, pero más le proporcionará a Scioli un sello de gestión de ésos que tanto gustan a los políticos.

En el espacio del mandatario bonaerense ven a este último “fortalecido dentro del peronismo por el rol protagónico que está asumiendo en la campaña” por la diputación nacional de Martín Insaurralde, y están convencidos de que ello debe fortalecerse con una muestra de gestión más contundente.

Llegó la hora de sepultar las reiteradas menciones a la culminación del estadio Ciudad de La Plata (proyecto trasvasado por varios gobernadores), la reapertura del hotel Provincial de Mar del Plata, la creación de los UPA y demás. Scioli quiere cortar cintas, en lo posible antes de fin de año, y mejor si es previo a las elecciones generales del 27 de octubre.

“Scioli se propone coronar el año con la inauguración de grandes obras, que despejen las dudas sobre la calidad de su gestión y dejen la huella de su gobernación en la historia de la Provincia”, aseguraron a La Tecla en calle 6. Y enumeraron una serie de proyectos a concretar en el corto y mediano plazo.

El nuevo puerto de la capital provincial, con su estación de contenedores, la culminación de los trabajos en la ruta 6, las obras previstas por la estatal AUBASA en la autopista Buenos Aires - La Plata, el Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata, el hospital Alberto Balestrini y las Escuelas Descentralizadas de Policía constituyen los emprendimientos principales con los cuales el mandatario pretende fortalecer la gestión.

Habrá actos compartidos con la presidenta Cristina Fernández. El Ejecutivo nacional se atribuye también autorías como la del hospital de La Matanza que homenajeará con su nombre al ex vicegobernador de Scioli, pero para el gobierno bonaerense el crédito de esos emprendimientos lleva el sello principal de la Provincia.

“Se hicieron muchas cloacas y redes de agua potable, pero eso queda bajo la tierra, también hay que dejar cosas que se vean a diario”, dijo un funcionario a este medio, a modo de remembranza de un antiquísimo concepto político. Porque Scioli no será un armador tradicional, pero existen designios del manual de la política imposibles de saltar si hay en el horizonte otra meta.

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