Vecinos de la villa Cildáñez, en Lugano, se quejaban por los cortes de luz; resistieron a piedrazos el desalojo; una niña herida
Una acción conjunta de la Policía Federal y la Metropolitana logró liberar ayer la autopista Dellepiane, a la altura de Villa Lugano, que durante siete horas estuvo cortada por habitantes de la villa Cildáñez, que protestaban por los reiterados cortes de luz. El operativo fue resistido a piedrazos por los manifestantes. Una niña de 9 años y seis uniformados resultados heridos por la lluvia de proyectiles.
A las 11, una quincena de pobladores de la villa Cildáñez cortaron ambas manos de la autopista a la altura de la calle Escalada; quemaron neumáticos e impidieron el paso de vehículos. Veinte camiones de gran porte que transitaban en dirección a la General Paz, cargados con líquidos inflamables, quedaron durante casi siete horas bajo el sol abrasador, mientras la policía negociaba con los manifestantes.
Como medida preventiva se había dispuesto el desvío del tránsito por las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, lo que evitó en gran parte que la congestión vehicular fuese mayor.
A las 18 los camiones se cansaron de esperar y, marcha atrás, comenzaron a desandar el camino hacia el desvío. Esto provocó la ira de los manifestantes, que habían tomado a los vehículos como "rehenes" para negociar la vuelta del suministro eléctrico. Cuatro cuadrillas de Edesur trabajaban desde el día anterior para solucionar el desperfecto.
TIROS Y PEDRADAS
En ese momento comenzó la lluvia de piedras, que tenía por objetivo a los camiones y a los efectivos de la Metropolitana que custodiaban el lugar. Micaela, de 9 años, fue herida en la cabeza por uno de los proyectiles; debió ser trasladada en una ambulancia al hospital Piñero. Voceros de la fuerza de seguridad informaron que seis oficiales fueron alcanzados por objetos contundentes y debieron ser atendidos en el mismo centro asistencial.
El cuerpo de Infantería de la Policía Federal acudió con un camión hidrante y un cuerpo de efectivos pertrechados con escudos y cascos para repeler el ataque. Utilizaron balas de goma y mangueras de alta presión para contener a los atacantes. Un par de vecinos fueron alcanzados por los proyectiles, pero sin que las lesiones recibidas revistieran gravedad, según se informó.
Laura y Karina, vecinas del barrio, contaron a LA NACION que la pelea comenzó por acción de algunos habitantes de la villa y que la policía se defendió. "Cuando quisieron liberar la mano a Capital les tiraban piedras a los autos; había muchos que estaban borrachos", relató Laura.
A las 18.10 el suministro eléctrico fue finalmente restituido, pero los incidentes continuaron media hora más. A las 19.30 los agentes de la Metropolitana fueron retirándose paulatinamente del lugar y, ya sin sol en el cielo, la autopista Dellepiane quedó totalmente liberada.
DOS OPERARIOS MUERTOS
Dos operarios murieron mientras trabajaban en una cámara de presión y caudal de AySA en Lacarra y Directorio, Parque Avellaneda. Las víctimas, de 35 y 50 años y pertenecientes a la empresa contratista Lihué, habrían recibido una descarga eléctrica. Tampoco se descartó el fallecimiento por inhalación de gases.
Según confirmó el director del Servicio de Asistencia Médica de Emergencias (SAME), Alberto Crescenti, la primera ambulancia que llegó al lugar constató que había dos cadáveres y agua en la cámara. Luego de que los bomberos bajaran para realizar la asistencia, se convocó a una segunda ambulancia..
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