"Cortada sola", Córdoba vota octavo intendente

Debut. En la primera elección organizada por el gobierno municipal, la ciudad elige hoy al octavo jefe comunal desde la vuelta de la democracia.
El bolillero ya da vueltas, la ciudad comienza sin repetir y sin soplar a dar examen por partida doble: por un lado, 11 candidatos se testearán ante las preferencias de 989.512 vecinos empadronados para votar intendente; por el otro, el Gobierno municipal se probará como único organizador, por primera vez en su historia, de la contienda comunal, y estrenó boleta única de sufragio.

Si lo segundo marcha bien, en torno a las 20 y con la difusión de los primeros datos oficiales vía Internet (seguramente confirmando bocas de urna que habrán trascendido hace rato, aunque está vedada su difusión hasta las 21), el misterio comenzará a develarse: Córdoba sabrá quien la gobernará los próximos cuatro años.

Aunque para rendir hay 11 anotados, son cuatro los que llegan con mejor promedio, según las encuestas. En aleatorio orden: Héctor “Pichi” Campana (Unión por Córdoba), Ramón Mestre (UCR), Olga Riutort (La Fuerza de la Gente) y Esteban Dómina (Frente Cívico).

Mestre y Riutort reeditarán la competencia que ya libraron en la elección anterior, el 2 se septiembre de 2007, en la que ambos fueron relegados al segundo y tercer puesto por Daniel Giacomino –captó el 42 por ciento de los votos–, el actual intendente, pero el radical aventajó por cinco puntos a la ex secretaria de la Gobernación. Esos resultados sentaron a la dupla en sendas bancas en el Concejo Deliberante: Riutort, con su bloque de cuatro integrantes, la ocupó hasta ahora; Mestre la cambió desde 2009 por una de senador nacional, dejando un reemplazo en su bancada de cinco.

Peli repetida. Así como repite a dos actores de 2007, la elección de hoy reincide en otro capítulo: tal como sucedió hace cuatro años, el PJ no logró reunir a todas sus huestes capitalinas tras un sólo competidor, y abre su interna para todo público. En la edición anterior, Riutort condenó al candidato oficial, Roberto Chuit, a un humillante cuarto puesto. Esta vez se mide con Campana, volviendo a pulsear por el liderazgo capitalino del partido además de la intendencia. Para el PJ que respalda al ex basquetbolista vale tanto ganar la intendencia como perderla, pero derrotando a la ex de De la Sota.

¿Urnazo? Otro resultado que se espera con alto interés es el que arroje la performance del juecismo, la gran novedad política alumbrada desde esta ciudad en 2003. El 5 de octubre de ese año, Luis Juez pegó un “urnazo” histórico: casi seis de cada 10 capitalinos que votaron lo eligieron intendente, se hizo con la mayor ventaja sobre su segundo entre los jefes comunales de la democracia y sepultó a la UCR a un sótano inédito del 8,3 por ciento. En 2007, su fuerza volvió a sentar a Giacomino por amplio margen en el 6 de Julio. ¿Sostendrá Dómina la zaga? No podemos detallar sondeos que violen la veda, pero lo ya instalado –hasta por su jefe político, Luis Juez– es que le será “imposible” repetir tan buenas performances.

Por la vuelta. La que viene con bríos es la UCR, que con la figura de Mestre se ve con chances de volver a gobernar la ciudad que gestionó más años como partido desde 1983: empalmó cuatro intendencias, dos de Mestre padre y dos de Rubén Martí, hasta que el PJ la desalojó con Germán Kammerath, en 1999. Si lograra el cometido, Córdoba brillaría como bastión en su magra cosecha nacional.

Sin oficialismo. Otra curiosidad de esta elección es que ninguno de los partidos que compiten representa continuidad del que gobierna, lo que de seguro sinceró más que nunca la agenda en debate.

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