Aseguró que cuando su gestión se hizo cargo de la obra social, había atrasos de hasta un año en el pago a los prestadores.
La mandataria destacó que era “sumamente importante” habilitar el edificio y enfatizó que “las desprolijidades en la construcción” al momento de hacerse cargo “eran lamentables”. “Nos veíamos en la disyuntiva de llevar a juicio a la empresa o tomar el edificio, porque sino esta infraestructura hasta que se defina el juicio iba estar parada años y años”, dijo. Y en ese sentido aclaró que aunque no había fallas estructurales que imposibiliten la habilitación, “me hubiera gustado que este edificio fuera mucho mejor de lo que estamos viendo, pero así lo recibimos”.
Recordó que 2012 fue un año “muy duro” para la obra social porque “parecía que antes OSEP había funcionado espectacularmente, que nunca la gente había hecho cola en la calle, nunca se había quejado porque tenía cortado los servicios en otras provincias, o porque el sistema no funcionaba. Parecía que hasta que nosotros hubiéramos asumido la OSEP era una agua calma. Cuando todos los de afuera, porque utilizamos la obra social, y los de adentro, porque padecían los problemas y las incomodidades diarias, sabían la realidad, de denuncias, colas, demoras, falta de pago”, enfatizó.
Demoras
Corpacci también recordó que se recibió la obra social “con atrasos y deudas de un año con casi todos los prestadores” y cuando se reunió con el director Julio Prieto, se trabajó sobre varias premisas. “Una de ellas era hacerla más ágil y el director pudo aplicar la tecnología al servicio de la gente. Me pareció fantástico que las órdenes se puedan vender en las farmacias”, manifestó.
También destacó otras acciones que lleva adelante la entidad como los beneficios destinados a los jubilados “no sólo en atención de la enfermedad sino también en promoción de salud y actividades recreativas”; la informatización de la obra social mediante la cual “se cambió un sistema que tenía muchas falencias”; las políticas de prevención y la prestación del servicio a diabéticos y celíacos, entre otras iniciativas.
En ese orden recordó la inversión que, además de OSEP, se realizó en materia de salud en toda la provincia, como los más de 10 millones de pesos en equipamiento entre el hospital de Niños y el San Juan Bautista, y los 12 millones para este año destinados a esos dos hospitales y a la Maternidad. De la misma manera destacó los aportes que el gobierno realizó a los hospitales del interior.
“Nos preocupa y nos ocupa la salud. Sabemos, somos plenamente conscientes de que falta muchísimo. Queremos que la obra social siga creciendo, poniendo más al servicio de sus verdaderos dueños, que son los afiliados, y entre los afiliados están los empleados de OSEP”, afirmó la primera mandataria a todos los presentes.
En el acto oficial, estuvo acompañada por el ministro de Obras Públicas, Rubén Dusso, el director de OSEP, Julio Prieto, el intendente de la Capital, Raúl Jalil, ministros, diputados nacionales y provinciales, funcionarios de la obra social, intendentes invitados, entre otros. En tanto, la bendición del flamante edificio estuvo a cargo del obispo Luis Urbanc.
“Nos sumemos”
La gobernadora convocó a todos los empleados de la OSEP a “que nos sumemos al trabajo mancomunado, que si nosotros nos ponemos la camiseta de esta provincia, y no digo de este gobierno, porque de la puerta para afuera todos podemos hacer política donde más nos guste, pero de la puerta para adentro hay una sola política, que es la de ponerse al servicio del afiliado y la gente. Si eso lo entendemos todos, la obra social cada día va a ser mejor”.
Poncho
Corpacci calificó como “muy buena” la 43ª Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, que culminó ayer. “Se ha podido ver la capacidad de las secretarías de Turismo y de Cultura”, dijo. Y aseguró que los artesanos han estado “bien atendidos y contentos”. “Si hubo queja, ha sido mínima”, subrayó.




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