En una compleja etapa de atención intensiva pediátrica que recibe el niño accidentado el sábado en el fatal choque que se cobró la vida de sus padres y una hermanita de 8 meses, ayer el titular del Area Programática Sur de la Secretaría de Salud de Chubut, José Manuel Corchuelo Blasco, aclaró que la terapia intensiva infantil “nunca” estuvo cerrada desde que se inauguró en mayo de 2010. También habló de las fallas detectadas en el servicio de vigilancia privada que cuenta el Hospital Regional y la presencia permanente de policías.
Corchuelo Blasco refutó de esa manera a quienes aseguraron la semana pasada que la sala pediátrica “no funciona”, entre otros al concejal radical Jorge Camarda, y recalcó que “desde el 1 de mayo que se inauguró nunca la terapia intensiva pediátrica se cerró”.
En ese sentido, afirmó, “tras este lamentable hecho que tuvo lugar (el sábado) en el camino Roque González donde falleció parte de una familia, hay un menor de tres años en gravísimo estado que está internado, fue recibido en la guardia y está siendo asistido”.
Corchuelo Blasco subrayó: “hemos traído ocho médicos, de los cuales cinco pertenecen a la Unidad Intensiva Pediátrica y hay temas con los que no se puede jugar. Podrá no gustarle a muchos, pero el gobernador (Mario Das Neves) fue el único que en 40 años inauguró una Unidad Intensiva Pediátrica en Comodoro, cuando otras ciudades más chicas, como Trelew, ya la tenían”, dimensionó.
VIGILANCIA PRIVADA
Respecto a otro tema sensible como el sistema de vigilancia de los centros hospitalarios, Corchuelo Blasco informó en diálogo con el programa radial “Buenos Días Ciudad” de FM Aire Patagónico: “en el Hospital Regional pagamos por seguridad privada alrededor de 120 mil pesos mensuales, en el hospital de Sarmiento la suma es de 21 mil pesos también por mes y en el Area Programática donde están nuestras oficinas unos 10 mil pesos más por mes. Entonces, queda claro que la seguridad contratada es necesaria, más allá que la policía acude cuando los solicitamos al Comando Radioeléctrico o a la Seccional Primera”.
“Tal cual lo decía en su momento el director anterior (del Hospital Regional), Alberto Díaz Legazpe, los fines de semana la guardia y algunos pasillos del hospital parecen un escenario de guerra, llegan baleados, heridos con armas blancas, personas ebrias, sus familiares que según el incidente llegan alterados. Así, la seguridad privada, en determinadas ocasiones, es superada en número y en capacidad de respuesta porque algunos episodios son muy graves y hace falta presencia policial”, argumentó.
“Estamos armando un equipo que trabaje en todo lo que se pueda fortalecer ese servicio de seguridad”, dijo y estimó que los hechos de violencia registrados en el Hospital Regional en las últimas semanas “tuvieron que ver con la excesiva libertad de circulación y la cantidad de entradas”, remarcó.
“Vamos a trabajar fuertemente para asegurar a todos los niveles”, insistió y resaltó que “la empresa que ganó la licitación en Comodoro Rivadavia no resultó satisfactoria para los compromisos”.
Mientras, el actual director del Hospital Regional, Sergio Jaime, agregó que “la presencia policial en las instalaciones del Hospital, nos facilita un trato más respetuoso entre nuestros profesionales y los pacientes y el grupo familiar. Además, tener personal uniformado en el hospital también es ventajoso porque se dan otras situaciones donde el policía es requerido o, solamente, su presencia física soluciona determinadas situaciones que de no haber control o prevención puede derivar en hechos violentos”.
“Repito, el destacamento policial permanente no sólo brinda seguridad ante hechos de violencia sino que otorga una presencia de efectivos uniformados para apuntalar la vigilancia, contar con personal de prevención y acceder a demandas sociales tan simples como una consulta a un funcionario público cuando se produce un incidente de carácter judicial”, concluyó.


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