Un grupo de mujeres denunció que un sector político pretende apoderarse de las viviendas sociales que se están construyendo en el lugar. También el robo de materiales por parte de otros cooperativistas.
Referentes del grupo “Mujeres Sin Techo” manifestaron su preocupación por la situación que se vive en el barrio Esperanza en torno a 32 viviendas sociales que con financiación nacional eran construidas por cooperativistas. En este contexto, la agrupación y MILES (Movimiento de Integración Latinoamericana de Expresión Social), el partido que lidera Luis D’Elía se disputan la adjudicación de las casas.
“Hubo manejo político de las viviendas y no se están entregando a quienes en un principio se dijo que se les iba a dar”, señaló Carolina Martres a época.
Por otra parte, las denunciantes señalaron que “en las casas que están terminadas ya hay gente que nada tiene que ver con nosotros. MILES con complicidad del Municipio capitalino ubicó a su gente y dejaron de lado a las Mujeres sin Techo”.
Desde el barrio enviaron material fílmico que corrobora la denuncia del robo de materiales. “Lamentamos tener que estar a la intemperie cuidando que nadie venga a usurpar lo que con tanto sacrificio construimos, nuestros hijos duermen en colchones en el piso”, remarcó Yanina Aldávez.
“Sacaron a tres familias de la lista original y se las dieron a cooperativistas que no venían a trabajar.
A nosotros nos dijeron que si no queríamos perder el lugar teníamos que quedarnos aquí, aunque las casas no tengan ni techo ni ventanas, ya ven como nos instalamos con carpas para cuidar lo nuestro, de a poco estamos terminando porque ya no hay material, y lo que hay se lo roban los propios serenos”, denunció una de las mujeres.
Otro de los referentes de la agrupación, Juan José Aldávez, aportó documentación del convenio firmado en octubre de 2014 para el inicio de las obras, 48 de ellas son las que construye la organización Tupac Amaru y las restantes 32 Mujeres Sin Techo. “La plata nosotros la debíamos buscar en la Caja Municipal pero no nos daban ningún tipo de comprobantes y ahora acá aparecen personas de la administración de la cooperativa que responden a la Municipalidad y nos amenazaron que nos van a desalojar, básicamente se adueñaron de nuestra ilusión de la casa propia”.
Las 32 viviendas de Mujeres Sin Techo se construyeron a través de la cooperativa Federación Tierra y Vivienda bajo un financiamiento de $11.800.000, las cuales ya están todas levantadas, en algunas se colocaron aberturas y mamposterías.
“La infraestructura básica que aportó el Municipio fue redes troncales de agua y cloaca prácticamente en toda la extensión, además de las gestiones y construcción de tendido eléctrico y alumbrado público”, había señalado durante una recorrida meses atrás el subsecretario de Tierra y Hábitat, Miguel Villalba.
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