Continúa el juicio al exintendente de Miguel Cané

Continúa el juicio al exintendente de Miguel Cané
De acuerdo a lo previsto declarará el representante de la financiera involucrada, Basilio Cacciatore, quien la semana pasada no se presentó a declarar. Durante esta jornada están previstos también los alegatos de las partes.

Hoy continuará en la Cámara del Crimen 1 el juicio en el que aparece sentado en el banquillo el exintendente de Miguel Cané, Fabricio Gernández.

La semana pasada declaró el denunciante, el extesorero Sebastián Avendaño, que había notado el faltante de los cheques y no se conformó con las excusas del jefe comunal. Se descubrió que Hernández había presentado dos cheques por 26.000 y 226.000 pesos en una financiera.

De acuerdo a lo previsto, hoy desde las 9 horas declarará el representante de la financiera involucrada, Basilio Cacciatore, quien la semana pasada no se presentó a declarar. Durante esta jornada están previstos también los alegatos de las partes.

De acuerdo a lo que planteó ese día, y ya en la investigación previa, el exjefe comunal le dijo cuando se topó con la irregularidad después de un período de vacaciones: “Quedate tranquilo, tengo los cheques en casa”.

Hernández, defendido por el abogado Francisco Marull, prefirió no declarar en el inicio del debate. El acusado, de 42 años, se dedica a la actividad agropecuaria y fue intendente entre 2007 y 2011. En el juicio lo acompañó el exapoderado de la UCR, Marcelo Piazza. Hernández buscó su reelección, pero perdió los comicios en 2011.

Está acusado de haber presentado en una financiera un cheque del municipio en abril de 2009 por 26.000 pesos, para avalar un préstamo. Y también de vender otro cheque a la misma firma, Financiar SRL, por 226.000 pesos, en mayo de ese año. Los cheques nunca se cobraron porque la cuenta no tenía fondos.

Uno de los cheques tenía una firma falsa con el sello del tesorero. Avendaño hizo la denuncia en los tribunales de General Pico recién cuando detectó que los cheques del Banco Nación habían sido rechazados por falta de fondos. A los seis meses del hecho, en septiembre de ese año, cuando el escándalo ya había tomado estado público, Hernández denunció el extravío de la chequera en la Comisaría de Quemú Quemú. A su vez, se presentó en la financiera para “levantar” los cheques y realizar las gestiones para pagar esa deuda.

El dirigente radical llegó a juicio luego del procesamiento dictado por el juez de Pico, Pablo Díaz Lacava, y la confirmación del Tribunal de Impugnación Penal, que rechazó una apelación del imputado.

María Soledad Martín, la exsecretaria de Acción Social, que reemplazó a Avendaño durante las dos semanas de licencia, declaró que no notó el faltante de los cheques hasta que Avendaño le preguntó. Y explicó que la cuenta del Banco Nación tenía muy poco uso, era para un programa específico, y la cuenta que tenía movimiento, que se utilizaba para el pago de proveedores y otros gastos, era otra, del Banco de La Pampa.

También declaró un testigo ofrecido por la defensa, Fernando Sergio Demos, empleado de correo de Cané, aunque no aportó datos para ratificar las preguntas de Marull. El defensor quería que quedara en evidencia una desesperante situación financiera de Hernández, por la baja en la actividad de la fumigadora que explotaba el exintendente con un hermano y la compra de maquinarias.

Comentá la nota