Las obras se construyen en la cuenca que pasa por detrás de la zona del Golf y beneficiará a los barrios Arenales y Toma Nueva.
Continúa el alcantarillado en calle Rondeau, en la cuenca que pasa por la zona de El Golf. “Es una obra importante, que recompone el servicio de cloacas, saneando el sector del socavón y reforzando el borde de la barranca del arroyo. En definitiva salva el riesgo de colapso en que estaba Rondeau a esta altura, que es un punto de conexión con los barrios Arenales y Toma Nueva”, indicó la intendenta Blanca Osuna tras visitar la obra.
Los trabajos, ejecutados a través de la empresa Norvial con un presupuesto de más de 2 millones de pesos, se ubican en calle Rondeau, entre Etcheverría y Ambrosetti. Presentaron tres graves inconvenientes con carácter de urgencia.
"Se encuentra por encima del caño de impulsión de la nueva planta de tratamiento de agua y pone en peligro su suministro, en caso de rotura. La planta de elevación de residuos cloacales se encuentra aguas abajo de la descarga de la alcantarilla y se presenta la afectación a la circulación de vehículos, ya que calle Rondeau es una vía de importancia para el tránsito de la zona", según se explicó desde el municipio.
Osuna precisó que dentro del sistema de servicios existe allí una planta impulsora de líquidos con sus bombas y una cisterna, con un caño de 400 milímetros “que estaba prácticamente quebrado y por ello colapsado el servicio de obras sanitarias de la zona, con la dificultad de un socavón por debajo de calle Rondeau que estaba generado por desprendimientos de la cuenca a partir del paso permanente de camiones que exceden el tope que permite la ley de tránsito y las normas establecidas y que tienen vigencia en la ciudad”.
La intendenta afirmó que finalizará en un mes y medio. “Este trabajo se estableció en el marco de la declaración de la emergencia hídrica de la ciudad, donde confluyen además varios sectores, donde el tránsito pesado indudablemente hace que la cuenca del arroyo, el riesgo de su curso y el movimiento al que está expuesta la traza traigan estas consecuencias que estamos saldando. Aprovechamos también a hacer unas obras en el contorno y por eso es importante”, aseguró.
Las tareas
Las tareas desarrolladas en primer término fueron la limpieza y excavación para rectificación del cauce: profundización y relleno del cauce aguas arriba de la alcantarilla para posibilitar el escurrimiento encauzado hasta el ingreso a la alcantarilla y a su vez que la misma funcione de manera óptima.
Luego se recalzó la alcantarilla y se ejecutó la obra de disipación, es decir la construcción de un cuenco de disipación de energía aguas abajo de la alcantarilla. Las paredes laterales son verticales y la obra se extiende unos 20 metros aproximadamente en dirección del escurrimiento y es de hormigón armado.
En cuanto al relleno de socavones, se colocó un suelo con su correspondiente compactación en los sitios donde éste se perdió y también por detrás de las nuevas estructuras de hormigón armado dispuestas.
Los trabajos se presentaron en el marco de la emergencia hídrica declarada por la Municipalidad de Paraná según decreto 661/14. Las obras y tareas propuestas surgen de un diagnóstico visual e información básica existente en la Dirección de Vialidad Urbana.
Luego de terminadas todas las tareas se deberá colocar suelo vegetal para permitir el crecimiento de vegetación tipo gramíneas. La presencia de este tipo de vegetación contribuye a la estabilidad de la barranca. Asimismo, se debe reconstruir el cerco perimetral circundante a la estación elevadora de líquidos cloacales.
Planteo ante la Justicia
En la oportunidad, la intendenta Blanca Osuna recordó que existe en la Justicia “un planteo hecho por la empresa que trasgrede normas por transitar por esta zona con determinado peso y a determinada velocidad. Esto es establecido por leyes como la de Tránsito a la que nos ajustamos. La empresa hizo una presentación ante la Justicia, ésta consideró favorable y nosotros hemos recurrido a otra instancia y esperamos tener cabida con un planteo”, explicó Osuna.
“Esto absorbe y afecta recursos de la Municipalidad de Paraná que podrían estar afectados a otras necesidades de la ciudad. Claramente la Ley de Tránsito establece normas de regulación del tránsito pesado dentro de la ciudad respecto de la tara (peso que pueden trasladar estos vehículos en carga).
Acá transcurren permanentemente e implica un riesgo también el despliegue de la pérdida de arena en calle Rondeau hasta su intersección con el Hospital Escuela Roballos”.
La titular del Ejecutivo Municipal expresó que “por la seguridad de los vecinos y el cuidado de los recursos está bueno que nosotros efectivamente ajustemos estas cosas. Deseamos que la Justicia acoja favorablemente los planteos que ha hecho la Municipalidad y las vecinales de la zona que observan con preocupación el riesgo del tránsito pesado y las consecuencias que en la trama y en la seguridad de los vecinos se afecta cotidianamente”.

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