Es un análisis que se hizo en la Cámara de Comercio respecto al mes de enero. Las liquidaciones que hacen algunos negocios son a pérdida, cuando no se logra salvar el costo. Preocupa que no exista una política de aliviar cargas impositivas en este panorama negativo.
Esta es la evaluación que se ha hecho en la Cámara de Comercio, en una reciente reunión de asociados, donde abundaron «los lamentos», por el pésimo panorama que hace recordar el difícil momento posterior a la crisis desatada en diciembre de 2001.
¿Las liquidaciones no logran repuntar las ventas?, consultó El Sureño al titular de la entidad, Diego Navarro, quien contestó que «si bien existe movimiento, hay que tener en cuenta que se hacen los fines de semana, y eso genera costos, como ser el pago de horas extras al personal».
Navarro aseguró que muchas de esas jornadas de liquidaciones o las promociones de descuentos que están haciendo los comercios «cuando no son a pérdidas se logra sólo salvar el costo, pero nada más».
Pero esta es la única salida que tienen algunos comerciantes para hacerse de liquidez y de esa forma poder cumplir con las obligaciones inmediatas que tiene. «Pedir un crédito al banco en la actualidad es imposible, porque son muy caros», indicó Navarro, al explicar porque los comerciantes se arriesgan a vender «a pérdida».
Pesada carga
Los asociados a la Cámara de Comercio de Río Grande analizaron con preocupación la falta de definición de las autoridades de la provincia en el pedido que ha formulado la multisectorial de «diferir algunas obligaciones impositivas, sobre todo en esta época de crisis», indica Navarro.
Por el contrario, el titular de Ingresos Públicos, Cristian Durrieu, lejos de tranquilizar al sector con algún anuncio de aliviar la carga tributaria, se ha empeñado en alzar sus armas contra la evasión, indicando que en la provincia existe toda «una ingeniería» para no cumplir con las obligaciones fiscales.
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