El titular de la Federación Económica de Corrientes, José Ojeda aseguró que tras la medida aplicada por el Gobierno nacional, "la gente comenzó a ver al comerciante como el culpable de la inflación".
En el mismo sentido, destacaron fuentes de la Asociación de la Producción, Industria y Comercio de Corrientes (Apicc) que la principal consecuencia del aumento de los precios no son las decisiones que toman los empresarios locales, ya que no tienen la capacidad de establecer el valor de los productos, "porque lo que hace que las mercaderías suban su valor es el incremento de los costos de las materias básicas de producción", aclararon desde la Apicc.
En los dos casos consultados, resaltaron la voluntad de los emprendedores locales, "quienes -aseguraron- son los más interesados en que los precios no aumenten, porque de esa forma venden menos". Y según comentaron, está sucediendo la situación descrita en los supermercados locales, autoservicios, grandes y pequeños, y almacenes.
En Corrientes la única firma supermercadista que adhirió a la medida del congelamiento, hasta el momento, cumple con lo establecido en la norma, de la misma forma que las otras cadenas mayoristas presentes en la Capital. Pero en los últimos días, los consumidores manifestaron el faltante de algunos productos esenciales en la canasta comestible, como la harina, azúcar, aceite y yerba, atribuyéndole a los empresarios una maniobra especulativa.
Según indicaron, este contexto de escasez es el resultado de una compra masiva en los locales adheridos al plan nacional de estancamiento de precios. Provocó una rápida disminución del stock disponible en sus almacenes y tuvieron que limitar el número de estos productos por personas para que una mayor cantidad de clientes puedan disponer de estas mercaderías, detallaron las fuentes consultadas.
El hecho de que en la Capital sólo una empresa haya aplicado el congelamiento se debió a que los propietarios de los supermercados la vieron como una medida inviable. La falta de perspectiva a futuro de este congelamiento por parte de algunos empresarios se instaló debido a que no se puede sostener un precio si aumentan los costos básicos de producción, "es absurdo pensar que el precio final en góndola pueda mantenerse", expresó un supermercadista.
Por su parte, Ojeda señaló que la medida apunta a morigerar la inflación; no obstante, fue foco de críticas al evaluar que la iniciativa no soluciona el problema de fondo. La intención del congelamiento era mantener los precios estables por 60 días de los productos de almacén y artículos de limpieza. La faltante en góndola de algunos productos, según algunos, refleja la imposibilidad de esta medida si no se logra frenar el valor de los costos de producción. También dijo que "mantener las cifras implica toda una logística en la cadena de comercialización".
Trascendió que la medida del congelamiento que en principio estaba pautada hasta abril, estaría siendo analizada para que se continúe con la idea de extenderlo hasta el 27 de octubre.
No negociable
En cuanto a los productos frescos como frutas, verduras y carnes, aún no se han dado muchas instrucciones a escala nacional, quizás porque que éstas dependen de las condiciones climáticas y de estacionalidad. Los precios de los productos de almacén si se cuenta con un stock suficiente, pueden fijarse, pero las frutas y verduras varían de acuerdo con el clima, por lo cual proveerse nuevamente de los mismos significará una adquisición a un nuevo precio.

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