Pese a una derrota en octubre seguirá como primera minoría. El massismo iría por una vicepresidencia clave
Por estas horas tanto sectores del oficialista Frente para la Victoria como del Frente Renovador massista -el bloque que emergerá más fortalecido tras los comicios-, le sacan punta al lápiz en procura de dibujar el escenario legislativo que quedará montado tras la nueva visita de la ciudadanía a las urnas que se concretará en dos meses.
Y aún cuando las encuestas que se van conociendo advierten que Sergio Massa podría estirar su diferencia con el kirchnerista Martín Insaurralde en relación a las primarias del domingo 11, la mejoría electoral del intendente de Tigre no le alcanzaría, en principio, para contar con un bloque de diputados lo suficientemente numeroso como para pelear por la presidencia de la Cámara baja bonaerense.
CIRCUNSTANCIAS
Hay dos circunstancias que, en principio, no harían peligrar el hecho de que el Frente para la Victoria pudiera mantenerse como primera minoría. La primera, que lo que se renueva el oficialismo es una elección “flaca”, la de 2009, cuando el FpV fue derrotado por Francisco De Narváez. La otra, que el Frente Renovador, si bien la semana que viene presentará en sociedad un bloque de alrededor de 20 diputados -con la incorporación de varios de Unión Pro y ex K-, sólo 5 de ellos tendrán continuidad más allá del 10 de diciembre.
Las proyecciones en el propio massismo hablan de un bloque de entre 20 y 21 diputados a partir e diciembre, a los que, estiman, podrían sumar al menos dos legisladores de origen sindical. En el FpV, en tanto, prevén entre 38 y 39 diputados.
Es decir que, si no se produjera una fuga importante del kirchnerismo hacia el Frente Renovador, el massismo no llegaría a transformarse en la primera minoría.
Es por eso que diversos observadores anticipan que quizás se mantenga el status quo actual. Al menos, con la presidencia en manos del Frente para la Victoria. Y el nombre que más se repite por estos días en conversaciones y conciliábulos, es el del actual titular de la Cámara, Horacio González.
El diputado de Ituzaingó contaría con el aval para seguir en el cargo, con el respaldo de diversos sectores de la oposición.
DUDAS CON OTTAVIS
Pero no sería tan segura, en cambio, la continuidad del vicepresidente José Ottavis.
Hay quienes sostienen que el massismo podría hacer un intento por quedarse con el cargo. Y de cristalizarlo, se daría una suerte de co-gobierno en la Cámara producto de que ese espacio tiene importantes atribuciones, entre ellas, la de refrendar las acciones y decisiones administrativas del presidente.
El cargo de Ottavis, además, sería pretendido por otros sectores del propio oficialismo. Incluso, se dice, no tendría el aval de algunos dirigentes de La Cámpora como para revalidar títulos.
Pero si finalmente el oficialismo lograra conservar la presidencia y la vice, el massismo tendría asegurada la vicepresidencia 1º, hoy en manos de Unión Pro.






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