Aún cuando no quedó en claro si se trataría de renuncia o pedido de licencia -porque el propio Presidente declinó mayores precisiones ante el requerimiento de algunos congresales-, en los hechos no hubo formalización del pase al costado de Ríos anunciado en medio del álgido debate del sábado último.
La decisión del recambio dentro de los términos institucionales se debe producir en el mismo cuerpo del que se ha apartado tanto el Presidente como la Vicepresidente Primero mediante la formalización por nota que, con la presencia o a la ausencia de ellos, deberá considerarse para darle formalidad a una decisión que, según las fuentes partidarias, es irrevocable y apunta a dar señales de que no se incidirá desde la Presidencia en el desarrollo del proceso electoral. El tema no es menor conforme al criterio sentado por el propio Superior Tribunal de Justicia respecto al accionar y muchas veces prevalencia del Apoderado por sobre el propio Presidente, salvo que el accionar del mismo sea convalidado por el cuerpo. Se trata de las cuestiones que puedan suscitarse en el marco del desarrollo de la elección interna, en el cual cada uno de los tres sectores en pugna tiene sus debilidades y fortalezas.
Carlos Rubín salió a aclarar luego que "no se trata de una cuestión de edad, sino de pensamiento". El debate pasó no sólo por la edad, sino por la continuidad en los cargos y las reelecciones. Según Ríos, el diputado Rubín viene desde antes que él en el ejercicio de cargos. Se refiere a los 25 años que viene en funciones. En los hechos, se inició en 1989 como Secretario de Economía del Municipio, bajo la gestión de Eugenio Sánchez, y a partir de ahí se mantuvo en la función pública como Concejal, dos veces Intendente e Interventor durante la gestión Mestre. Fue funcionario municipal en el gobierno de su esposa, Diputado provincial y ahora Diputado nacional. Desde el camausismo se le reprochó al titular partidario que llegó en alianzas con el PaNu y con el radicalismo. Ríos fue electo dos veces diputado provincial, luego senador nacional, diputado nacional y en 2013, intendente de la Capital. Un tema en el que pareciera nadie está en condiciones de tirar la primera piedra.
Al hacer uso de la palabra en una alocución de casi una hora y media que intentaron interrumpirla en varias oportunidades distintos congresales, entre ellos el más vehemente fue el diputado nacional, Carlos Rubín, que se sintió alcanzado por expresiones directas del titular partidario, Fabián Ríos realizó extensas consideraciones para defender el proceso de alianzas.
Fue en respuesta al cuestionamiento que formulara el congresal Gustavo Ojeda, quien si bien no mocionó la revisión de lo actuado, sí pidió que en lo sucesivo sea el congreso, como órgano soberano del Partido, quien recuperara el rol irrenunciable de fijar las políticas del partido, entre ellas la de convalidar o no antes de las elecciones la propuesta de alianzas.
Ojeda diferenció las elecciones de Gobernador e Intendente de las que vienen en 2015, y en este marco anticipó que su posición "es de que se debe respetar el orden que surja de la aplicación del sistema D`hont, sin que la formulación de alianzas desvirtúe el sentido del voto del afiliado en circunstancias como éstas, en que resulta necesario fortalecer las representaciones legislativas del propio justicialismo".
Ríos -al tomar la palabra- tuvo un pico en su alocución al referirse a la diferencia entre "lo viejo y lo nuevo".
Sintiéndose alcanzado por la ofensiva que proviene desde el sector camausista, el Presidente del PJ embistió de lleno contra Rubín, a quien en varias oportunidades le negó las interrupciones solicitadas, recordándole que "acá no se aplica el reglamento de la Cámara de Diputados"; en obvia referencia a la práctica frecuente de que los legisladores solicitan al orador una interrupción.
"Vos, que venís a cuestionar a lo viejo, te olvidas que estás antes que nosotros en el ejercicio continuado de cargos electivos", aseguró el Jefe comunal capitalino, refiriéndose a que desde fines de la década del ochenta el actual legislador nacional viene transitando por distintos posicionamientos en forma ininterrumpida.
"Desde ese punto de vista, vos sos más viejo que nosotros", remarcó el Intendente de la Capital; quien se refirió en más de una oportunidad al tema de las sucesivas reelecciones y a la cuestión de los matrimonios, en lo que se interpretó como un golpe bajo al curuzucuateño, quien se esforzó por tomar la palabra.
"Soy un convencido de que el peronismo, en base a sacrificios, tiene que consolidar este proceso de crecimiento y unidad. Eso lleva un tiempo. Este proceso que lo profundizamos con un grupo importante de compañeros desde 2008 fue el mejor camino para demostrarle a la sociedad de que el justicialismo tiene una propuesta política superadora y está preparado para gobernar la provincia", comenzó diciendo Ríos.
Señaló que "en esta una nueva instancia hay que poner a consideración todas las propuestas de conducción que haya, para que los compañeros afiliados elijan la mejor opción".
Durante su alocución, Ríos también adelantó su voluntad "de ir a la interna y competir por la Presidencia del Partido", poniendo nuevamente a consideración de los afiliados su proyecto de conducción del peronismo.
"Esto no significa que vaya a ganar, simplemente quiero competir para fortalecer la vida democrática de nuestro partido", indicó el Intendente. Al promediar su discurso, y en medio del clima enrarecido que se había generado, Ríos anunció que dejará la Presidencia del PJ y que Nancy Sand dejará la Vicepresidencia del partido "para competir en la interna", y pidió "que el compañero Camau Espínola (actual Secretario General del Partido) se haga cargo de acá hasta que asuman las nuevas autoridades, para que haya todas las garantías que están pidiendo. Aclaro: yo estoy acá, no me voy a ningún lado porque soy peronista. En las malas y en las buenas siempre estuve y voy a estar dentro del PJ", cerró.
RESPETO
Luego, y en contacto con la prensa, el actual Intendente de la Ciudad de Corrientes indicó que respeta "a aquellos compañeros que adelantaron este proceso interno y que proponen cosas distintas. Entonces, bienvenida sea la interna, ahora oficializada por la inmensa mayoría de los congresales. Lo que hay que hacer desde este momento es militar los proyectos con ganas y corazón peronista".
Ratificó la decisión "de dejar el lugar de conducción. Ratifico mi voluntad de competir por la Presidencia del Partido. Entonces le cedemos el lugar a Camau Espínola para que conduzca, desde la Presidencia del Partido, este proceso interno hasta el 8 de agosto, cuando asuman las autoridades electas. Es lo más lógico y justo para los que dijeron que iban a bregar por la transparencia de la interna".
Ríos además explicó que "no alcanza sólo con decir ´soy peronista`. Hay que hacerse cargo también de las responsabilidades institucionales. El compañero Espínola es presidente del Consejo Capital, es secretario general del Partido y ahora tendrá la responsabilidad de conducir el proceso interno".
Consultado por la prensa sobre la ausencia de Espínola en el Congreso, el Jefe comunal capitalino lamentó tal falta "porque este es el lugar donde hay que plantear las cosas y dar el debate con el resto de los compañeros. Lo razonable hubiera sido estar acá. De igual modo, ahora a Camau le cabe la gran responsabilidad de conducir este proceso interno y sacar un peronismo unificado", finalizó.
Una vez finalizada la convocatoria, el Presidente del máximo órgano de conducción del peronismo, Eduardo Leonel Galantini, comentó que "las mandatos de las actuales autoridades fenecen el 8 de agosto de 2015", pero luego de las elecciones internas (29 de marzo de 2015), "el que gana es el que tiene un poder fáctico de conducción, siempre es así en el Partido Justicialista".
En los hechos, lo dicho por el casereño si bien colisiona con las normas legales que hablan de la imposibilidad de acortar los mandatos partidarios para no afectar derechos adquiridos, responde a la lógica de la legitimidad que ha perdido una conducción reemplazada por una nueva elección.
Dependerá en este aspecto de la buena voluntad de los actuales congresales, el que sean permeables a la orientación que pueda tener la conducción que surja del proceso electoral interno. Constituye todo un desafio en el que seguramente primará la inteligencia de armonizar la legalidad con la legitimidad, dos valores en sí fuertes a la hora de tomar decisiones trascendentes.




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