Se conocieron los ascensos para efectivos de Luján Primera

Vencida la emergencia policial que rigió durante seis años, la semana pasada llegaron los ascensos para el cuadro inferior dentro del escalafón de la fuerza de seguridad. En la principal seccional del distrito, 24 efectivos cambiaron de jerarquía.
Un total de 24 efectivos policiales que se desempeñan en la Comisaría Luján Primera fueron ascendidos por disposición del Ministerio de Seguridad bonaerense. La disposición comprende a 12 oficiales, dos sargentos, dos tenientes, cinco tenientes primero, dos oficiales inspector y un oficial principal.

Los ascensos se producen por el vencimiento de la ley de emergencia policial que rigió desde el año 2004 hasta 2010 y alcanza a unos 25 mil policías de todas las jerarquías comprendidas desde Oficial hasta Subcomisarios, según se informó.

La resolución fue firmada por el titular de la cartera de Seguridad, Ricardo Casal, y publicada en el Boletín Oficial, beneficiando a 25.376 agentes. Los ascendidos cumplen los requisitos de antigüedad en el grado, calificación y estado psicofísico como lo establecen las leyes.

De esta forma los agentes Pamela Gómez, Cristian Lombardi, Diego Monje, Carlos Argüello, Gabriela Silva, Roberto Mansilla, Cintia Garavano, Gisela Zapata, Eduardo León, Eliana Ghio, Eugenia González y María Julia Busnelli, que tenía la jerarquía de oficial, desde ahora son sargentos.

Néstor Aquino y Bárbara Rumanó pasaron de ser sargento a sub teniente. Reinaldo García y Claudio Casabella ascendieron de teniente a teniente primero. Un escalón más arriba en escalafón policiales Daniel Godoy, Eduardo Pérez, Juan Parodi, Rubén Montoya y Víctor Quevedo dejaron del ser tenientes primero y ahora son capitanes.

Mariela Sanfelipe y Mónica Bochi dejaron de ser oficiales inspectores y ahora son oficiales principales, mientras que Carlos Audagno que era oficial principal tiene ahora la jerarquía de sub comisario.

En tanto, la cartera de Justicia y Seguridad aseguró que en abril se producirán los ascensos por selección desde subcomisario, comisario, comisario inspector y comisario mayor. De concretarse este anuncio podría haber cambio en la conducción policial tanto en comisarias como en la Jefatura Distrital.

Los ascensos conocidos la semana pasada se esperaban a fines de septiembre o a más tardar en las primeras semanas de octubre pero por distintos motivos se fueron postergando con el pretexto de la emergencia policial. El gobierno bonaerense dispondrá los ascensos anuales en la Policía.

Hasta ahora Casal había dispuestos promociones que alcanzaron sólo a los grados más altos del escalafón. Incluyó en esos ascensos a personal que ya se encontraba desempeñando cargos correspondientes a jerarquías superiores a las de su grado de revista. De esa forma, fueron ascendidos a comisario mayor 29 comisarios inspectores; a comisario inspector 43 comisarios y a comisarios ocho subcomisarios.

Esas promociones en etapas generaron cierto malestar en la fuerza producto de que el personal de tropa se sintió relegado por la decisión oficial. Al poco tiempo, Casal anticipó que los ascensos se trasladarían al resto del personal de la fuerza de seguridad "tomando en cuenta la antigüedad y el mérito de cada agente".

El último ascenso en la Policía se registró a mediados del año pasado, en sintonía con una medida que sigue generando polémica: el cambio en el escalafón en la fuerza. Allí se produjeron reubicaciones pero, como consecuencia del cambio de denominaciones de las jerarquías (por ejemplo volvieron los comisarios) y de las fusiones de cargos, numerosos efectivos se vieron perjudicados, pues terminaron siendo ubicados en peldaños más alejados del pináculo de la carrera.

Los ascensos suponen, obviamente, mejoras en los ingresos de los agentes policiales y la posibilidad de retirarse con mejores jerarquías y por lo tanto con mayores haberes.

Como se dijo, producto del cambio de escalafón que introdujo Stornelli, unos 7 mil policías según estiman los propios uniformados, iniciaron reclamos administrativos en busca de ser ascendidos -porque en la práctica, con esa reforma, fueron "descendidos"- y, en consecuencia, recibir una mejora en sus ingresos.

Tras la resolución de dar marcha atrás con el escalafón único para dar lugar a la vuelta del doble esquema que agrupa por un lado a los oficiales y por el otro a los suboficiales, se produjo la ampliación del número de jerarquías para este último sector.

De esa forma, numerosos efectivos que tenían el grado de suboficiales principales y suboficiales mayores, y que por consiguiente estaban en los dos grados del escalafón más altos, fueron convertidos en tenientes con el cambio de denominaciones que trajo consigo el nuevo escalafón. Pero la cuestión central es que, como se crearon nuevas jerarquías, estos uniformados fueron reubicados prácticamente en la mitad de la escala, debajo de las jerarquías de mayor, capitán y teniente primero.

Como resultado de estas reubicaciones, esos policías vieron afectada su carrera, ya que en general se trata de efectivos con un promedio de entre 28 y 30 años de servicio y muy próximos a retirarse. Y ese dato es central: por más que logren ascender alguna categoría antes de la jubilación, no podrán retirarse con el grado más alto de su agrupamiento.

Comentá la nota