El peronista disidente podría llevar en su lista a los candidatos a concejales del oficialismo de Guaymallén y Las Heras. Gran enojo de Omar Félix, que ve amenazada su candidatura.
Luego de esa derrota, el grueso -no todos- de los dirigentes del PJ provincial empezó a ensayar fórmulas que les permita sostener la gobernabilidad hasta 2015 ya que dan por descontado que el 27 de octubre el triunfo de Cobos se repetirá con la misma o igual contundencia.
El ensayo que devela por estas horas a todo el peronismo vernáculo y genera discordia en el seno del PJ provincial es un acuerdo en ciernes con el candidato a diputado nacional de Compromiso Federal (el partido de los hermanos Rodríguez Saá) Daniel Cassia, quien sacó en agosto el 4,40% de los votos, una cifra que no parece gran cosa a simple vista pero que para algunos intendentes peronistas vale como oro en polvo.
El lunes pasado, Cassia recibió en su estudio jurídico al intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham (primer candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria) y a los hermanos Rubén y Fabián Miranda (el primero es intendente de Las Heras y el segundo legislador provincial al igual que Cassia).
Los tres referentes del sector "La Corriente", que conduce el vicegobernador Carlos Ciurca, fueron a verlo a Cassia para retomar conversaciones que se habían iniciado en junio, cuando se confeccionaron las listas y se armaron las alianzas para los cargos nacionales. En concreto, le propusieron que llevara en la boleta de Compromiso Federal a los candidatos a concejales que postula el Frente para la Victoria tanto en Guaymallén como en Las Heras, quienes de esta forma irían en listas espejos.
La intención es que el 4% que Cassia sacó en sus municipios les aporte unos 6.000 votos más a los candidatos concejales del Frente para la Victoria de Guaymallén y Las Heras y los ayude así a "entrar" a quienes van terceros o cuartos en las nóminas, ya que si se repitiera el resultado de agosto se quedarían afuera de los concejos debido a la gran performance de Cobos en estas comunas.
El peligro concreto es que la UCR pase a tener más ediles que el PJ gobernante o que les complique el manejo de los cuerpos deliberativos. Dicho en otros términos: lo que buscan Abraham y Miranda es salvar la gobernabilidad de sus departamentos.
Un testigo de estas reuniones con Cassia confió a este cronista que las negociaciones no llegaron a buen puerto en junio porque nadie se imaginó que el peronista disidente iba a superar el 3% de los votos el 11 de agosto, cifra que la Justicia electoral mendocina exige alcanzar para adicionar los votos a una lista principal (en este caso la del Frente para la Victoria).
Pero como quedó comprobado que Cassia supera ese caudal electoral, en el PJ retomaron las negociaciones para concretar el acuerdo para cargos municipales. Hasta ahora, las conversaciones vienen encaminadas porque Cassia estaría dispuesto a darle un guiño a los intendentes peronistas pero no así al Gobierno provincial.
"Tengo muchas diferencias con el kirchnerismo a nivel nacional, por eso me alejé en 2007. Y tengo discrepancias con la gestión provincial pero no quiero perjudicar a mis amigos intendentes del PJ. Mi límite es no favorecer a Cobos", le dijo a este diario.
La reunión llegó a los oídos de Omar Félix, quien va segundo en la lista de diputados nacionales detrás de Abraham y debe pelear por conservar su banca de diputado (entró en 2009) ya que si Cobos mejora su performance podría quedarse con 4 de los 5 escaños en juego y el peronismo sólo colocaría a Abraham.
El ex intendente de San Rafael está indignado. Para él, el riesgo es que la jugada de las listas espejos del dúo Miranda-Abraham en sus departamentos lleve a guaymallinos y lasherinos a inclinarse por la lista de Cassia y esto perjudique la performance de la boleta del Frente para la Victoria. Si esto sucediera, el sanrafaelino se quedaría afuera del Congreso.
Abraham, que va en la misma lista que Félix, tiene una disyuntiva tremenda: jugar con Cassia colgándole a sus candidatos a ediles para asegurarse el control del Concejo o abortar este plan para que la lista que encabeza junto a Félix no pierda votos y acorte distancia con la que lidera Cobos (hubo 17 puntos de diferencia). Todo indica que ya habría decidido.
El tiempo para cerrar esta alianza expira el domingo a las 23.59. Detrás del acuerdo empujado por Miranda y Abraham están agazapados algunos otros caciques comunales del peronismo que también temen que el radicalismo les cope los concejos deliberantes luego de octubre. Incluso algunos funcionarios provinciales siguen atentos estas negociaciones.
Si firman Abraham y Miranda con Cassia, detrás vendrán otros intendentes, menos el sanrafaelino Emir Félix, hermano de Omar. El enojo de Félix es mayúsculo: mientras él le ganó a Cobos en su departamento, San Rafael, los demás fueron barridos por el ex vicepresidente opositor y ahora buscan salvar la ropa con artimañas que a la postre podrían dejarlo afuera del Congreso a él. El sureño ya se hizo escuchar.
Habló con el gobernador Francisco Pérez y mandó mensajes a la Casa Rosada. Su carta es correr por la izquierda a Abraham y Miranda, acusándolos de abrazar un acuerdo con el dirigente más anti-kirchnerista del peronismo mendocino y a la vez alzar las banderas del oficialismo nacional y sacarse fotos con la presidenta Cristina Kirchner.
El diputado Félix quiere hacer que se aborte el acuerdo con Cassia y amenaza con renunciar a su candidatura, algo que en la Casa Rosada temen y ven con malos ojos porque se estaría alejando el único dirigente que hizo ganar en su territorio a Cristina.
El convulsionado escenario del PJ mendocino muestra que la realidad de las urnas terminó anticipando la transición del kirchnerismo al post-kirchnerismo. Ya no se trata del apoyo de Ciurca a Daniel Scioli versus el esforzado y consecuente seguidismo de Pérez a Cristina Kirchner.
En la Casa Rosada el malestar alcanza incluso al Gobernador y a su vice; se sabe que el kirchnerismo de paladar negro no perdona fracasos electorales como el que tuvo el PJ en Mendoza. Por eso está en duda la visita de la Presidenta a la provincia para hacer campaña y por eso los sectores más "cristinistas" reclaman en soledad "nacionalizar" la estrategia electoral ya que la Jefa de Estado sigue midiendo más que cualquier dirigente peronista mendocino.
Pero el pragmático PJ provincial estudia por estás horas cómo salvar su poder territorial y prima la idea de darle a los jefes comunales mayor protagonismo. En esta lógica, el acuerdo resistido por Félix de Miranda y Abraham con Cassia encuentra sentido y oportunidad.
Frente a una transición inexorable, el peronismo se repliega para conservar su poder. El cambio de discursos, las fugas de un espacio a otro y los liderazgos son temas menos urgentes. El 27 de octubre está a la vuelta de la esquina.







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