Diputados oficialistas y opositores rechazaron la intención cuyana de avanzar con un proyecto que puede perjudicar al sector azucarero “No se reconocerá ni el color político ni los mandatos de bloque”, dicen parlamentarios. Hubo contactos con el titular de la comisión de Hacienda para rechazar la iniciativa.
Los parlamentarios tucumanos intensificaron sus gestiones con el fin de frenar, de manera definitiva, el avance en el Congreso del proyecto que impulsan los gobiernos de Mendoza y San Juan. Este establece la modificación del artículo 26 de la Ley 24.674 de Impuestos Internos. En esa línea, los legisladores coincidieron en que la propuesta cuyana “no tendrá dictamen de comisiones, por lo que no será tratado en el recinto de Diputados”.
El texto, que ya tiene estado parlamentario, contempla elevar de un 8% a un 28% el tributo sobre las bebidas sin alcohol, gaseosas o no, y rebajar el régimen para aquellas que utilicen el derivado de la uva o la manzana, de un 4% a un 2,8%. Ante la protesta tucumana, hubo una modificación en la idea original y se redujo la tasa de un 28% a un 26% para las bebidas analcohólicas, gasificadas o no, edulcoradas en un 9% (como mínimo) con jugos o zumos de frutas concentrados. Además, en la administración mendocina aclararon que la idea ahora es “consensuar” con Tucumán sobre las condiciones impositivas.
La medida afectará directamente a la agroindustria azucarera, ya que implicará la salida del mercado interno de más de 100.000 toneladas de azúcar, según los cálculos del Gobierno provincial y los ingenios del país. El efecto negativo significará una pérdida de más de $ 520 millones (incluido el IVA), o $ 430 millones (sin el impuesto federal), según estimaciones del sector empresarial.
“No se reconocerá el color político ni los mandatos de bloque (FPV), sino que se actuará en conjunto con todos los diputados de las provincias afectadas. Tampoco admitiremos que quieran forzar la aprobación de la ley con el pretexto de una bajada de línea en el bloque (kirchnerista)” enfatizó ayer el diputado del Frente para la Victoria (FPV), Alfredo Dato.
“Parlamentariamente, tomamos contacto con el presidente de comisión de Hacienda y Presupuesto, Roberto Feletti, para pedirle que el proyecto no se trate en comisión y por ende, no llegue al recinto. “En la comisión conocemos la opinión (la negativa) de las entidades cañeras UCIT y Cactu y del CART (la cámara de industriales tucumanos), y el propio gobernador (José Alperovich) plantó bandera frente al jefe de Gabinete (Jorge Capitanich), lo que fue importante”, añadió.
El diputado radical, Luis Sacca, expresó también su rechazo a la modificación de la normativa nacional, que permitirá el ingreso a la plaza interna de cerca de 50.000 toneladas de mosto de uva.
“El proyecto es un ataque, tanto a los pequeños y medianos cañeros, como a todos los tucumanos en su conjunto, ya que, en caso de aplicarse un gravamen de esa naturaleza, se perderían miles de toneladas de azúcar, un nuevo cierre de ingenios y la consecuente pérdida de empleo de miles de personas. Mientras desde el Gobierno nacional se niegan los fondos de coparticipación que les corresponden a las provincias, el Ejecutivo local miró siempre hacia otro lado”, cuestionó.
La resistencia a la puja de los gobiernos y productores cuyanos, representados por la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), por la aprobación del proyecto fiscal, concordó en las declaraciones de la mayoría de los representantes de la provincia en el Congreso: María del Carmen Carrillo y Miriam Gallardo (aún no asumió como diputada), del FPV, y José Cano y Juan Casañas, del Acuerdo Cívico y Social. Sin embargo, resta conocer de manera pública la actitud de los legisladores nacionales oficialistas, Benjamín Isaac Bromberg, Marcelo Santillán y Nilda Mabel Carrizo, los dos últimos integrantes de la agrupación kirchnerista “La Cámpora”. Los parlamentarios no respondieron a los llamados de LA GACETA.
En la Legislatura provincial también hubo reacciones en contra de la iniciativa a favor del mosto de la uva. Y, además, reproches desde la oposición a la gestión del gobernador. José Manuel Páez, de Democracia Cristiana, dijo que Alperovich “tardó en darse cuenta” que un proyecto de ley modificando el régimen de impuestos internos amenazaba a la actividad azucarera.
En el seno del bloque justicialista local también hubo postulados, que incluyó el pedido a los diputados y senadores por Tucumán para que accionaran en el Congreso de la Nación con el fin de “garantizar que se respeten los equilibrios entre las regiones productivas del país, en especial la actividad azucarera, alcoholera y otros derivados”.
Las voces
Juan Casañas: “estamos en desacuerdo y votaremos en contra. Pero no creo que llegue al recinto”.
Marcelo Santillán: el diputado de “La Cámpora” no respondió a los llamados de LA GACETA.
Nilda Mabel Carrizo: aún no se conoce la postura de la diputada “camporista” por Tucumán.
Benjamín Bromberg: el alperovichista tampoco respondió los llamados de nuestro diario.
Alfredo Dato: “vamos a votar en contra de este proyecto, al margen de lo que decida el bloque”
Miriam Gallardo: “nadie puede ser tan necio de querer perjudicar otras economías”.
María Carrillo: “no va a prosperar el proyecto de mosto, si no habrá un conflicto”.
Luis Sacca: “el proyecto es un ataque a los pequeños y medianos cañeros y a los tucumanos”.
José Cano: “la discusión no puede quedar limitada al archivo de un proyecto del kirchnerismo”.
El diputado por el Acuerdo Cívico y Social, José Cano, pidió al Gobierno provincial que reclame ante la Nación la derogación de la “cuota Moreno”. Se trata del acuerdo entre el Gobierno nacional y los dueños de ingenios para la venta a bajo precio de un 6% de la producción de azúcar (o 10.000 toneladas por mes). El precio subió este año de $ 2,50 a $ 6 por kilo en el mercado interno.








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