Confusión y dudas sobre la liberación de Sakineh Ashtiani

Lo anunció un comité contra la lapidación; el gobierno de Teherán no confirmó la información
BERLIN.- Sakineh Mohammadi Ashtiani, la mujer iraní que conmovió al mundo al ser condenada a morir lapidada por adulterio y supuesta implicación en el asesinato de su marido, habría sido liberada ayer en Teherán después de una intensa presión internacional.

Junto con Sakineh habrían sido liberados su hijo, Sajjad Ghaderzadeh, y su abogado, Hotan Kian, que habían sido detenidos el domingo acusados de mentirle a la prensa internacional sobre el caso, según a

nunció el Comité Internacional contra la Pena de Muerte por Apedreamiento, con sede en Alemania.

El régimen islámico iraní, sin embargo, aún no confirmó la liberación, y anoche persistían dudas sobre la veracidad del anuncio.

Según declaró Mina Ahadi, líder del comité, Sakineh, que estuvo encarcelada durante cinco años, se encontraba ayer en su casa con su hijo luego de haber sido liberada.

"Vivimos un momento feliz", dijo Ahadi, pero destacó que "la lucha continúa" porque actualmente 21 mujeres y cinco hombres esperan en las cárceles iraníes el cumplimiento de sus sentencias de ejecución por lapidación.

"Confirmamos la liberación de Sakineh -ratificó Farshad Hoseini, del Comité Antilapidación en Holanda-. Creemos que es una gran victoria de la humanidad y también del movimiento contra la lapidación."

"La gente en todo el mundo deseaba su liberación", agregó Hoseini, que resaltó que se concretó la víspera del Día Internacional de los Derechos Humanos.

El gobierno de Irán no ha emitido hasta ahora ninguna declaración oficial sobre los informes dados a conocer ayer en Alemania.

Ayer, la televisión estatal emitió un programa especial sobre el caso en el que se entrevistaba a vecinos de la mujer, que aseguraban que Ashtiani tuvo participación activa en el asesinato de su marido. En el programa se volvió a acusar a Occidente de hacer uso del caso para dañar la imagen de la república islámica.

Sakineh fue condenada en 2007 a morir lapidada, una pena que se aplica en Irán a los condenados por adulterio. En septiembre de este año, la justicia iraní suspendió la medida luego de que ella obtuviera el perdón de la familia del marido por ese delito, pero confirmó otra pena, por la supuesta implicación de la mujer en el asesinato de su consorte.

La mujer, de 43 años, llegó a confesar en la televisión estatal haber traicionado a su marido y participado de su asesinato, pero su familia dijo que lo hizo luego de ser torturada. Incluso volvió a la televisión después de las declaraciones de sus familiares y negó haber sido sometida a apremios ilegales en la cárcel de Tabriz, donde se encontraba detenida. Esta segunda declaración televisiva de Sakineh fue desmentida enérgicamente por su propio abogado.

El abogado defensor de esta mujer iraní de etnia azerí, Mohammad Mostafai, salió del país a principios de agosto luego de ser perseguido por la policía iraní, y fue reemplazado por Kian.

Ayer también habrían sido liberados dos periodistas alemanes acusados de los mismos cargos que Kian y Ghaderzadeh, pero esta información no fue confirmada por el comité antilapidación.

A las iniciativas lanzadas por asociaciones de defensa de los derechos humanos y contrarias a la pena de muerte -Irán es el segundo país del mundo, después de China, en cantidad de ejecuciones capitales- se sumaron asimismo los gobiernos de varios países, como Francia, Brasil e Italia. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, ayer se manifestó "satisfecho y emocionado" por el anuncio.

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