El secretario general de la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) aseguró que el ministerio ignora el conflicto y que las medidas de fuerza continuarán la próxima semana. “El pedido es netamente salarial”
Según ese gremio, ya son 26 los hospitales que cumplen con las medidas de fuerza, entre los que está el de Río Cuarto que se sumó al paro por tiempo indeterminado que venían realizando los centros de salud de Córdoba.
A ese escenario se sumó ahora la reacción del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), que decidió sumarse a las protestas con estados de asamblea permanente.
El secretario general de la UTS, y cara visible de la revuelta en los hospitales, Carlos Altamirano, aseguró que “el conflicto no tiene posibilidad de resolverse si el Gobierno continúa actuando de esta manera, negando la realidad y descalificando el reclamo”.
-¿Qué evaluación hace ahora del conflicto tras la negativa del gobernador a reabrir la discusión salarial?-, le consultó PUNTAL a Altamirano.
-Schiaretti ya se fue, está camino a Singapur. Creo que acá hay una evidente interna en el Gobierno entre De la Sota y Schiaretti que va a poner en vilo a toda la provincia. Este es un problema que así como está planteado no tiene posibilidad de solución.
-¿Y la disputa gremial?
-Sumado a las diferencias entre De la Sota y Schiaretti, hay una puja por el poder gremial que no pasa por nosotros, que tenemos un objetivo claro y que lo pusimos de manifiesto en esta lucha. No queremos ser un SEP alternativo, como dice el ministro González, no pretendemos reemplazar a nadie, queremos un gremio de salud porque hasta el momento la historia del sindicalismo en Córdoba ha demostrado claramente que el sindicato de empleados públicos para lo único que les interesaron los hospitales fue para utilizarlos como órganos de quiebre. Entonces hoy, la provincia de Córdoba tiene un sistema de salud como el que tiene, que según el ministro es el mejor que se puede tener, pero qProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 cuando él se enferma prefiere evitarlo y se interna en el sector privado.
-¿Qué diferencia tienen con el SEP?
-La función de la cúpula de la UTS es ordenar, organizar y cumplir el mandato de las bases. A diferencia de otras estructuras gremiales donde el mandato se construye de arriba hacia abajo, nosotros vamos de abajo hacia arriba que es la forma más democrática.
-¿El reclamo es sólo salarial?
-El tema es salarial, si bien nosotros hemos mantenido un sinnúmero de reclamos que desde luego no olvidamos. Recién termino de operar en la maternidad provincial y se me arrimó el instrumentador y el circulante y me preguntaron qué va a pasar con ellos. Son monotributistas. Entonces estamos viviendo una gran mentira por parte del Gobierno y una gran mentira por parte del Sindicato de Empleados Públicos.
-¿Qué tan mal están los salarios?
-La ley 7625 es clara en su escalafón y tiene 5 categorías. La primera está integrada por bioquímicos, farmacéuticos, médicos, psicólogos, odontólogos. La segunda, por enfermeros, fonoaudiólogos, fisioterapeutas, nutricionistas, psicopedagogos, parteras. En el tercero, técnicos de laboratorio, radiólogos. En el cuarto, personal auxiliar y en el último, personal idóneo. El salario tope de la categoría 1 para un ingresante es de $ 4.160. Esa es la realidad. Para un neurocirujano del Hospital de Niños el sueldo de bolsillo es de 4.700 pesos. Por eso nosotros decimos que esto no tiene nada que ver con la justicia social. Y ponemos en tela de juicio que se otorguen aumentos salariales dibujados con algún recurso descuidando a los sectores más postergados de la población hospitalaria. Frente a la imposibilidad de otorgar un segundo sueldo es que se otorgó la figura del recurso humano crítico que es un plus que algunos cobran. Pero no puedo olvidar que mucha gente no alcanza a cubrir el 50% de lo que fija la CTA a nivel nacional como la canasta para una familia tipo que es de 5.600 pesos.
-¿Cuántos hospitales están alcanzados por la medida?
-En este momento hay 26 hospitales en conflicto. El de Laboulaye, por ejemplo, que se mantenía al margen del reclamo, se va a sumar.
-¿Y cómo sigue?
-Esto tiene una sola solución: que el Gobierno se siente a hablar con las partes que están en conflicto. Pero si el Gobierno sigue queriendo canalizar el conflicto a través del gremio socio difícilmente se pueda resolver. Así de sencillo. La gente no va a tolerar más un aumento como el otorgado. Porque se habla de un aumento del 26% que logró SEP para este año pero que se aplica sobre el básico, que en la categoría 1 es de 2.600 pesos.
-¿La idea es continuar la protesta después de la negativa de Schiaretti?
-Se siguen sumando hospitales, como el viejo San Roque, la manzana del Neuropsiquiátrico, Marcos Juárez que ya se puso en contacto con nosotros para plegarse también. Un nuevo encuentro con la mayoría de los delegados de los hospitales de la provincia para mañana -por hoy- definirá cómo continúa. Todo esto se hace a pulmón porque no tenemos recursos y lamentablemente muchos compañeros del interior no pueden llegar por falta de recursos. Entonces, esto se hace a pulmón y con convicción, por eso es muy difícil torcer. Cuando hay otras estructuras que se manejan con la billetera.
-¿Qué cree que resolverá ese plenario?
-La medida va a seguir exactamente igual que como hasta ahora. No hay ninguna chance de que esto se resuelva sin la posibilidad de que los actores se sienten a dialogar.
-Ahora se sumó el SEP con asambleas en el área de salud, si lo convocan a negociar y acuerda un refuerzo salarial, ¿la UTS levanta las medidas?
-El SEP ha perdido representatividad. Recién me llaman de Cruz del Eje para decirme que integrantes de ese gremio de Córdoba habían viajado para presionar a la directora para que sancione y eleve notificaciones de quienes habían adherido a la medida de fuerza nuestra. ¿A usted le parece hasta qué punto hemos llegado? Esto no tiene límites.
-¿Imagina que habrá más presiones de ese tipo a partir de ahora?
-Sin lugar a dudas que los directores de hospitales van a presionar. Son decididos por el gobierno de turno, son funcionarios. No están elegidos ni están por carrera. Como sucede en Río Cuarto, el director es funcional al gobieno de turno. Ni siquiera era de la planta del hospital, vino de afuera. Entonces, ¿qué podemos pretender, que esté preocupado por la gente del hospital?
-¿Hubo algún contacto con el Gobierno en las últimas horas?
-No, lo único que obtuvimos de parte del Gobierno es el menosprecio de esta medida, la negación. Usted habrá escuchado a González decir que son sólo dos o tres hospitales en conflicto; que con el acuerdo con los obstetras se resolvía; o que la protesta se debe a un gremio manejado por un juecista que quedó resentido por no ser ministro de Salud.
-¿Hay algo de eso?
-Nada más alejado de la realidad. Reitero lo que le dije al ministro, ya somos grandes, terminemos con la chicana y comencemos a hablar como personas adultas. Tenemos en este momento el conflicto de salud más grande que se recuerde y continúan descalificando y negándolo.


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