Confesó que quería matar a Obama y terminó en la cárcel

Confesó que quería matar a Obama y terminó en la cárcel
Paul Schlesselman pasará diez años en prisión por querer matar al presidente durante la campaña de 2008. Tenía armas y reconoció que había ideado un plan para liquidar a 88 líderes afroamericanos.
Paul Schlesselman, un supremacista estadounidense de 19 años, que amenazó de muerte a Barack Obama durante la campaña presidencial en octubre de 2008, y tenía un plan para matar al dirigente y a otros 88 afroamericanos, fue condenado ayer a diez años de prisión por la Justicia de Arkansas. El acusado, que se declaró culpable durante el juicio, confesó en enero que había preparado un plan para asesinar al por entonces senador y que había protagonizado robos en bancos para conseguir los fondos necesarios para llevar adelante el magnicidio. Además, Schlesselman pretendía decapitar a 14 dirigentes de la comunidad afroamericana.

"Estados Unidos hizo grandes progresos en el campo de los derechos civiles. Pero este complot es un recordatorio de que la violencia desencadenada por el odio sigue siendo un verdadero problema en muchas comunidades", aseveró el asistente del fiscal general Thomas Perez.

Schlesselman es oriundo del estado de Arkansas y su amenaza incluía, no sólo al candidato a presidente, sino también a "docenas de personas, sobre todo afroamericanos", apuntó el Departamento de Justicia. Las autoridades, encabezadas por el juez federal de distrito Daniel Breen, describieron al acusado como un supremacista blanco y cabeza rapada que tramó en 2008 una matanza indiscriminada que culminaría con un atentado contra Obama. Según informaron los investigadores, los números 88 y 14, que serían la cantidad de asesinatos que cometería Schlesselman, son simbólicos en el movimiento supremacista blanco.

El otro acusado, Daniel Cowart de 21 años, también se declaró culpable y está a la espera de su sentencia, que se descuenta será similar a la de Schlesselman. Obama llegó a la presidencia estadounidense en enero de 2009, tras vencer al candidato republicano John Mc Cain. El criminal planeaba atentar contra la vida del actual jefe de Estado en la época en que aún era senador por el estado de Illinois.

Mientras la Justicia condenaba al hombre que quería asesinarlo, Obama amenazó ayer con vetar el proyecto de regulación financiera en discusión en el Senado si el texto no resultaba lo suficientemente estricto con los productos financieros derivados, implicados en el origen de la crisis económica. "Interpondré mi veto a una legislación que no ejerza un control de los mercados de los productos derivados y que no implemente un dispositivo de regulación que garantice que no pasaremos más por una crisis como la que hemos conocido", declaró Obama a los medios tras una reunión con sus consejeros económicos. "Quienes se opongan a esta reforma serán responsables de ubicar a los contribuyentes en una complicada situación si vuelve a ocurrir una crisis como la que acabamos de atravesar", completó el presidente.

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