Ya fue condenado por traficar y por un asalto

René Aguirre, señalado desde la Policía de La Pampa como el líder de la principal organización que trafica drogas en la provincia, será indagado entre hoy y mañana por la Justicia Federal. Mientras tanto, pasó las últimas horas preso en la Alcaidía de la Unidad Regional I, junto a varios de los que serían sus colaboradores.
El encierro no es una condición desconocida para el hombre de 46 años, con domicilio en la calle Mendoza 1056. El "pez gordo" que la División Toxicomanías de esta capital seguía con atención desde hace tiempo, ya cumplió dos condenas por comercialización de drogas ilegales. La primera se la impuso el Tribunal Oral Federal de esta ciudad en noviembre del año 1998, a cinco años y seis meses de prisión por tenencia de drogas ilegales para comercialización. La otra le llegó ya en esta década, por las mismas circunstancias. El de las próximas horas, está claro, no será su primer encuentro con el juez Pedro Vicente Zabala.

Lujos.

El comisario Luis Correa, titular del área anti-drogas de la UR-I, lo venía siguiendo, pero Aguirre se cuidaba. Había comprado el fondo de comercio de un lavadero en la calle Jujuy 531, un local que para los investigadores no es más que una pantalla. Afirman que allí no se desarrollan las actividades propias de los lavaderos, sino reuniones en las cuales los habitué solían ser varios de los que cayeron el viernes junto a Aguirre.

Correa confió ayer a este diario que el sujeto es nacido y criado en esta capital. Los archivos de este diario dan cuenta que en 1994, el hombre en cuestión había participado del frustrado robo a la sede de OCA Postal, en la calle Juan B. Justo. Ese día, Aguirre terminó internado en el hospital Molas con una herida de arma policial, luego de forcejear con un efectivo en una construcción de González y Escalante.

Dos años después quedó involucrado en el golpe a la constructora Lemat, puesto que un testigo aseguró haber llevado a los tres culpables a la casa de Aguirre, horas antes de que perpetraran el robo de 27 mil pesos en la empresa. Sin embargo, la Justicia no encontró los elementos para comprobarlo y lo desligó del caso.

De origen humilde y sin trabajo estable, tanto él como su pareja, Graciela Favole, llevaban una vida de ciertos lujos. Solía vérselos con autos de lujo, habían comprado una casa y en la actualidad poseían una camioneta Chevrolet S10, modelo 2010, y habían adquirido un camión Scania, el cual estaban pagando en cuotas de 50 mil pesos.

La caída.

Aguirre cayó entre el jueves y el viernes cuando Toxicomanías desarrolló una serie de operativos simultáneos en Santa Rosa, General Pico y la ruta provincial 7, en cercanías de Colonia Inés y Carlota. El procedimiento comenzó con el secuestro de 50,646 kilos de marihuana (48 panes compactos) y 8,75 kilos de cocaína (875 "tizas") que eran transportados en una camioneta, por la citada ruta.

Aguirre cayó minutos después cuando merodeaba la ruta junto a otro colaborador y un hijo de éste último, de 13 años. Al parecer, preocupados porque el cargamento no llegaba fueron a buscarlo. Iban en un Fiat Palio. A partir de ese momento comenzó una serie de allanamientos en cadena en Santa Rosa y General Pico que desbarataron al resto de la organización.

Ocho hombres, un piquense y siete santarroseños, quedaron alojados en la Alcaidía, junto a Aguirre. Dos mujeres, Favole y la hija de un colaborador de Aguirre, fueron alojados en la Seccional Sexta. Además una joven piquense permanece detenida en la ciudad del norte provincial. Todos esperan ser indagados en el Juzgado Federal de Santa Rosa en las próximas horas.

Comentá la nota