El año del Concejo Deliberante: sin mucho diálogo, pero con el acuerdo de una medida histórica

El año del Concejo Deliberante: sin mucho diálogo, pero con el acuerdo de una medida histórica
Los presidentes de los principales bloques del cuerpo legislativo local coincidieron en que fue complicado llegar a consensos en el recinto. Acción Marplatense y el Frente para la Victoria remarcaron la aprobación del boleto estudiantil gratuito.
Una foto describió el momento como nadie. Mostraba a los concejales del oficialismo parados, con las manos levantadas, mientras un grupo de militantes de izquierda gritaba y golpeaba el estrado del Concejo Deliberante. Sucedió en la madrugada del 14 de enero, cuando el bloque de Acción Marplatense votó el aumento del boleto del colectivo.

Según los presidentes de las bancadas más numerosas del cuerpo legislativo -las de AM y la UCR-, esa primera sesión de 2012 marcó definitivamente el año legislativo local, signado por la falta de consensos, las peleas y la discordia cotidiana.

Claro que no coinciden sobre quién fue el responsable de que la enemistad haya primado sobre el acuerdo: para Acción Marplatense, la culpa es de los concejales radicales, que ya desde la primera sesión decidieron abandonar sus bancas; para la UCR, no hay más responsables que los ediles que responden al intendente Gustavo Pulti, por aplicar su "mayoría automática" para imponer o rechazar temas.

La sesión que inició las hostilidades entre el oficialismo y la oposición comenzó el viernes 13 de enero y terminó en la madrugada del día siguiente. Pasó de todo: hubo protestas, destrozos y hasta una toma de las instalaciones del Concejo. El aumento del boleto fue el proyecto más conflictivo, pero no el único. Esa noche, el oficialismo también convalidó el presupuesto y consagró una suba de tasas.

"Eso marcó el año legislativo que se venía, mostró las intenciones de Acción Marplatense. A partir del 10 de diciembre de 2011, ellos tienen mayoría propia. Veinte días después, ya estaban haciendo estas cosas en la noche de la ciudad de Mar del Plata", se quejó el jefe del bloque radical, Nicolás Maiorano.

A su juicio, en el transcurso del año la oposición fue "víctima" de las estrategias oficialistas. "Los expedientes que no le gustaron al oficialismo, directamente se archivaron, tanto en las comisiones como en el recinto. Muchas veces ni se permitió el debate. Hubo expedientes que fueron presentados por entidades de la ciudad, como cámaras o empresas, que como a Acción Marplatense no le gustaron ni se debatieron en las comisiones, donde también ellos tienen mayoría propia".

Según Maiorano, los concejales deben "vivir al ritmo de las necesidades del Ejecutivo municipal o de los concejales de Acción Marplatense". Cuestionó, además, el cambio de los días y horarios de las reuniones de comisión. "Hoy en día, los concejales no sabemos qué día van a funcionar las comisiones. Eso da bastante inseguridad para el tratamiento de los temas. Y se dejó de consensuar lo que se va a tratar sobre tablas en el recinto", disparó.

El presidente del bloque de Acción Marplatense, Diego Monti, no coincide: "Este año se aprobó por unanimidad el nuevo reglamento del Concejo, que determinó pautas de convivencia modernas, con prácticas legislativas bien reglamentadas. Las pautas fueron bien claras".

Monti también se remontó en su análisis a la sesión del escándalo: "El año comenzó el 13 de enero, cuando se trató el aumento del boleto y el presupuesto municipal. Ahí tuvimos el primer encontronazo con la oposición, que creo que marcó definitivamente todo el año legislativo".

Monti consideró que 2012 fue "muy positivo" porque "todos los proyectos que envió el Ejecutivo fueron aprobados", y trazó una línea divisoria entre el radicalismo y los demás bloques opositores. "Con el radicalismo fue muy difícil el diálogo porque ellos tomaron la decisión a principios de año de irse de la sesión y, a partir de ahí, de votar negativo cualquier cosa que viniera del Ejecutivo. Con los otros bloques tenemos diálogo permanente y hemos acordado distintas cosas".

Lo que le molesta a la UCR, según Monti, es que el bloque de AM "está absolutamente alineado con el Ejecutivo y no tiene fisuras".

Mayoría y disenso

Fernando Maraude, el titular del bloque del Frente para la Victoria, evitó entrar en la confrontación directa y prefirió remarcar los acuerdos. "Desde un primer momento tratamos de ser una oposición seria y responsable. Hemos acompañado algunas políticas del gobierno municipal que consideramos beneficiosas para los marplatenses. Uno de los hechos más destacados es la implementación en General Pueyrredon del boleto estudiantil gratuito. Era una deuda que tenía Mar del Plata con los estudiantes", reflexionó.

En Acción Marplatense también festejaron la aprobación de esa ordenanza. El 26 de octubre, el día que se votó, tiene destino de fecha histórica para el Concejo local. El único que no la respaldó fue Hernán Alcolea, del Pro.

Aunque con un tono menos terminante que el de Maiorano, el kirchnerista Maraude también criticó a Acción Marplatense. "Creemos que desde el oficialismo tienen que generar un mayor nivel de consenso. Eso lo hemos reclamado durante todo el año legislativo. Vemos, en algunos casos, que los expedientes ya vienen cerrados desde el Ejecutivo y no se da la posibilidad de plantear algunas modificaciones, que en algunos casos mejorarían los proyectos". Carlos Arroyo, de la Agrupación Atlántica, exhibió su bronca: "Todo se complica porque la mayoría automática que tiene el oficialismo hace que la oposición se encuentre imposibilitada de hacer triunfar sus proyectos. Cuando llega el momento definitivo, le aplican el cálculo numérico, matemático: 13 da más que 11, y hasta cuando en algún caso toda la oposición ha estado de acuerdo, el oficialismo impone la mayoría. Eso ocurre con temas que no son menores, como el presupuesto o las ordenanzas fiscal e impositiva".

Arroyo sostuvo que fue un año "muy intenso", pero que no lo conformó el resultado "porque hubo expedientes que tendrían que haber sido aprobados" y no lo fueron. La misma impresión tiene el macrista Alcolea, que se quejó por la demora de algunos de sus proyectos, como el que instaura un protocolo para el uso de las imágenes de las cámaras de seguridad o el que establece la posibilidad de que haya más cocheras en los edificios nuevos.

Así, para el radical Maiorano y otros concejales opositores la característica del año fue la imposición de los 13 votos -sobre un total de 24- de Acción Marplatense. Lejos de negar la utilización de la mayoría, Monti la justificó: "Se conformó con el resultado de las últimas dos elecciones, y la usamos. Hay momentos en que votamos cuestiones que hacen a la gestión, al gobierno y a la responsabilidad de gobernar".

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