Concejales reclaman información sobre irregular situación dominial de lotes en Saladillo

Concejales del Frente para la Victoria (FpV) y de Unión Pro volvieron a la carga con la polémica apertura del boliche "Qiú" en Saladillo y pusieron en tela de juicio la situación dominial irregular de varios lotes donde se sitúa la quinta donde funcionó el local el 1º de enero.
A partir de la nota presentada por el vecino Adolfo Acuña el 28 de diciembre de 2010 en el HCD, los concejales de la oposición comenzaron a realizar averiguaciones y surgieron dudas acerca de la titularización de los terrenos ubicados en la zona.

"Cuando Acuña pide explicaciones sobre la titularidad del dominio donde se estaba construyendo la confitería (‘Qiú’ en calles Yrigoyen y Arrospide), fuimos a buscar información a Catastro. Ignorábamos que ahí había varios lotes que, en su momento, pudieron ser apropiados por la Municipalidad y no sabemos porqué no se hizo. Están siendo apropiados por algunos privados y algunos allegados, inclusive supuestos funcionarios de turno municipales", denunció el concejal Juan José Almada (FpV).

Por lo tanto, los ediles de ambos bloques resolvieron solicitarle al presidente del Concejo Deliberante (HCD), Alejandro Armendáriz, que convoque a una sesión extraordinaria para tratar estos temas.

A su vez, presentaron sendos proyectos de comunicación y resolución para que el Departamento Ejecutivo (DE) responda varios interrogantes.

En primer lugar, qué hizo con la nota del vecino Acuña. Eso permitirá saber si el accionar del ex secretario de Gobierno, Vladimir Wuiovich, fue eficiente o no. "Tuvo dos meses para evitar que la apertura del boliche suceda. No sabemos si hizo lo correcto o no", cuestionó el edil Ricardo Lissalde (Unión Pro).

En segundo lugar, exhortan al área de Impuestos municipales que brinde información sobre los lotes mencionados. Es decir, quién pagó los tributos en todos estos años. Si existen deudas o no. Quiénes figuran como titulares de dominio en los padrones municipales. A su vez, reclaman a la Secretaría de Gobierno que explique qué hizo el Municipio para impedir la apertura de "Qiú".

Del mismo modo, los ediles preguntan al Registro de la Propiedad e Inmueble y a Catastro de la Provincia quiénes son los titulares de los dominios.

A partir de la nota de Acuña, "¿se hicieron inspecciones de obra en la zona? Sabemos que hubo apertura de una calle. ¿Quién la gestionó? ¿Quién se hizo cargo de los gastos? ¿La obra fue hecha por la Municipalidad o se hizo con maquinaria privada?", inquirió Lissalde.

Dominio de inmuebles

El concejal Lissalde contó que la sesión extraordinaria del 11 de enero pasado fue presenciada por el vecino Adolfo Acuña.

Al final la misma, y viendo con sorpresa que en ella no se había abordado su nota, Acuña les preguntó a los ediles de la oposición porqué no se trató la carta. "Le respondimos que nosotros no sabíamos de la nota", indicó Lissalde. "Es por eso que decidimos hacernos eco de una serie de peticiones hechas por el vecino", señaló. Una de las inquietudes tiene que ver con la titularidad de los lotes ubicados en la zona del boliche "Qiú".

"Nos llevamos una gran sorpresa cuando averiguamos y vimos que en esa zona hay más de 200 lotes que datan de 1912… Tienen 8,66 mts de frente por 17,32 mts de fondo (medida inglesa). Hemos podido obtener el plano de los lotes de la chacra (de Arrospide a De Iraola y de Yrigoyen a Sánchez) y llegamos a la conclusión de que ésto pudo haber sido prescripto por el Estado por varios motivos, por sucesiones vacantes, abandonados o porque no se percibió el pago de los tributos municipales. A raíz de ello, aparecen derechos eminentes a favor del Estado. Esto pudo ser el inicio de una base de tierras con destino social. Se podría haber hecho un barrio oficial. Es decir, múltiples destinos."

"¿Por qué nos perdimos

esta oportunidad como Estado?"

La doctora Stella Dortona (FpV) aclaró que la posibilidad de prescribir lotes está previsto por ley. "Cuando hay lotes abandonados, sin dueño, y de pronto (una persona) empieza a pagar los impuestos y le hace mejoras, a través del tiempo es legal adquirirlos. Hay que gente que, de buena fe, está haciendo los actos posesorios que corresponden. No es un acto ilegal. Lo que nosotros nos preguntamos es cómo al Estado municipal se le escapó esta posibilidad de prescribir esos lotes y no los particulares… Para nosotros, el interés público está por encima del interés privado… Allí se podría haber hecho un banco de tierras para hacer viviendas sociales. Por qué nos perdimos esta oportunidad como Estado", concluyó.

Almada: "¿Qué hizo Wuiovich para evitar lo ocurrido?"

El concejal Juan José Almada (FpV) manifestó que la carta del vecino Acuña ingresó al Municipio de Saladillo el 2 de noviembre y el incidente del boliche "Qiú" sucedió fue el 1º de enero.

Por lo tanto, el ex secretario de Gobierno, Vladimir Wuiovich, "tuvo casi un mes y medio para saber que eso se estaba haciendo. No es que se sorprendieron. Evidentemente, sabían lo que estaba ocurriendo. ¿Qué hicieron (para evitarlo)?"

Con respecto a la carta del 28 de diciembre, que no llegó a manos de los ediles hasta quince días después, Almada criticó al presidente del HCD, Alejandro Armendáriz, por la actitud que asumió. "El nos dijo que no sabía nada de la nota y la explicación que nos da resulta insuficiente", dijo. "La carta de Acuña es la punta de algo que puede tener un cierto tono de gravedad", manifestó.

"Las explicaciones del Presidente

del HCD no nos resultan satisfactorias"

La concejal Stella Dortona (FpV) contó que el vecino Adolfo Acuña presentó una nota al Municipio de Saladillo el 2 de noviembre pasado, donde alertaba sobre la supuesta apertura de un boliche bailable en Yrigoyen y Arrospide (zona residencial extraurbana).

Luego, al no recibir contestación, elevó otra el 28 de diciembre al Presidente del HCD para que fuera tratada en el recinto. Sin embargo, la misma habría sido "cajoneada" y recién llegó a mano de los ediles quince días después.

"Nos enteramos de la nota de Acuña en forma extraoficial y nos hicimos eco de sus contenidos", indicó la doctora Dortona.

Si bien la carta de Acuña había ingresado al HCD a fines de diciembre, los bloques desconocían su existencia. Es por eso que no se trató en la sesión extraordinaria del martes 11 de enero, día en que fue aceptada por unanimidad la renuncia de Gerardo Paoltroni –involucrado en la causa "Qiú"– al cargo de Secretario del Concejo Deliberante.

"La nota no fue incorporada al orden del día y nos enteramos a partir de trascendidos públicos… Las explicaciones por parte del Presidente del Concejo Deliberante no nos resultan satisfactorias. No puede decirse con cierta ligeraza que no tomó conocimiento (de la nota)… No coincidimos con el Presidente en decir que ‘poco hubiera aportado a la sesión extraordinaria’. A partir de esta nota, hay información para analizar sobre la situación de ‘Qiú’. La realidad es que la nota no apareció y esto necesita aclaraciones institucionales más que mediáticas", sostuvo la abogada.

"¿Por qué termina renunciando el secretario de Gobierno?"

Al hablar sobre el cuestionado boliche "Qiú", el concejal Ricardo Lissalde manifestó: "Se nos dijo (en su momento) que era una fiesta privada, y si uno va al lugar observa que hay un tanque de combustible reciclado con tres ventanillas que hacen de taquilla. Muchos tenemos amigos varones que ese día (1º de enero de 2011) fueron al lugar y pagaron 20 pesos la entrada. Las mujeres tenían pase libre y había invitaciones especiales. En la publicidad previa, se promocionaba que era un ‘boliche que te va a cambiar la vida’. Por lo tanto, cuesta creer que era una fiesta privada", indicó.

"Los argumentos del entonces secretario del Concejo Deliberante (Gerardo Paoltroni) eran que concurrió a una fiesta familiar organizada por su suegro. Eso queda echado por tierra, a la luz de la nota que él mismo recibió del vecino Acuña. Allí el vecino denunciaba que se había construido una bailanta o boliche bailable y que se estaba promocionando por las redes sociales y en forma privada. La inauguración iba a ser el 1º de enero."

"Si el argumento del Presidente del HCD es veraz, no es menos cierto que el Secretario sí recibió la nota. Luego esgrime un argumento que él desconocía la situación", señaló Lissalde.

"Lo que no entendemos es cómo un funcionario, que supuestamente actuó bien, termina renunciando", expresó el edil, en alusión a Vladimir Wuiovich. "El Intendente dijo que el funcionario actuó correctamente. Entonces, por qué se fue (de la gestión). Hay cosas que ameritan una explicación más precisa y más clara. Tenemos preguntas que no tienen respuesta."

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