La decisión fue tomada este jueves por la tarde. Piden ser recibidos por la Presidenta.
De la manifestación participan también dirigentes de derechos humanos, entre ellos la presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y la diputada nacional Victoria Donda (Libres del Sur).
La convocatoria fue decidida, entre otros, por el Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos (APDH), cuyos principales referentes participan en la Cumbre Nacional de Pueblos y Organizaciones Indígenas, que se realiza en Formosa.
Al respecto, Pérez Esquivel afirmó que el gobernador de aquella provincia, Gildo Insfrán, es un “señor feudal” que “reprime” a la comunidad qom y es aliado del poder central.
Los representantes de 15 pueblos indígenas, entre ellos los Wichí, los Pilagá, los Kolla, los Lules, los Mapuches, Tehuelches, Qom y Diaguitas, escribieron una nota dirigida a la jefa de Estado, en la que expresaron que ven “alarmados” de qué modo sus territorios son “utilizados como meros proveedores de materia prima para el mercado global”, mientras se expresan “discursos de soberanía”.
Además señalaron que en el sur del país el “drama es la contaminación hidorcarburifera, agravada por la llegada de la nueva tecnología del fracking (fractura hidráulica), o enormes extensiones otorgadas a la megamineria, sin ninguna contemplación a la presencia del pueblo mapuche”, señalaron. En tanto, mencionaron que “en las últimas dos décadas, la superficie sembrada con soja resistente a los herbicidas creció en un 5.000 por ciento, lo que representa dos tercios de la superficie cultivada total del país”.
“Quienes sufren los impactos de las fumigaciones, el desmonte, las enfermedades, la falta de alimentos sanos, las inundaciones y las sequías, la pérdida de suelos y sus riquezas, el desplazamiento de poblaciones y el hacinamiento en los márgenes de las ciudades, viviendo del asistencialismo, somos los pueblos indígenas y la población campesina”, escribieron en su documento.
Por último, los representantes de los pueblos originarios reafirmaron que “en medio de esta violencia” denunciada, los pueblos originarios se sienten “fuertes” y mantienen la decisión de “no permitir que quiebren la relación sagrada” con la tierra. La Cumbre de Pueblos Indígenas de Argentina finalizó ayer con una masiva movilización durante tres kilómetros hacia la Casa de Gobierno de Formosa, que apareció vallada y fuertemente custodiada por la policía local.



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