El próximo 10 de julio los porteños elegirán por primera vez a los integrantes de las Juntas de las 15 Comunas en las que se dividió la Ciudad. Pese a que algunos candidatos les asignan atribuciones ejecutivas, sólo tendrán funciones administrativas. Todo lo que hay que saber, te lo cuenta adnciudad.com.
Las Comunas fueron creadas en las Constitución porteña para descentralizar administrativamente la ciudad de Buenos Aires, por lo tanto las atribuciones de los miembros de las Juntas Comunales no se extienden a lo político y mucho menos a decisiones que pueden ser tomadas únicamente por el Poder Ejecutivo.
Sin ir más lejos, las competencias exclusivas de las Comunas son: La planificación, ejecución y control de los trabajos de mantenimiento urbano de las vías secundarias y otras de menor jerarquía, según normativa vigente; la planificación, ejecución y control de los trabajos de mantenimiento de los espacios verdes, de conformidad con la Ley de Presupuesto; la elaboración participativa de su programa de acción y anteproyecto de presupuesto anual, su ejecución y la administración de su patrimonio; la iniciativa legislativa y la presentación de proyectos de decretos al Poder Ejecutivo; y, en general, llevar adelante toda acción que contribuya al mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes y al desarrollo local, en tanto no implique menoscabo de la ciudad en su conjunto y de las demás jurisdicciones comunales.
Aunque esto no es ninguna novedad, se escucha a varios candidatos hablar de las millones de cosas que podrán hacer los comuneros, que no es otra cosa que engañar a la gente a la que realmente le importa los alcances que tendrá este nuevo sistema que, lamentablemente, es muy poca. Esta realidad no tiene que ver, como muchos opositores señalan, con una falta de difusión (aunque la misma no ha sido lo suficientemente amplia) sino con una falta de compromiso generalizado por la política y todo lo que trae aparejado.
Ahora bien, frente a esta falta de conocimiento e interés, la Legislatura porteña decidió sumar a la lista sábana general la nueva categoría. Si bien esta medida fue dispuesta por única vez y con la supuesta razón de simplificar las cosas para los vecinos e incrementar los votos para los comuneros, no todo es tan simple como se presenta.
Debido a la falta de un Código Electoral propio en esta elección no pueden competir partidos vecinales, con lo cual los candidatos a comuneros indefectiblemente deben representar a los espacios políticos tradicionales o, teniendo en cuenta lo heterogéneo del arco político porteño, a los frentes que se han conformado para los próximos comicios.
Obviamente el hecho de que los postulantes vayan acompañando las candidaturas a la Jefatura de Gobierno favorece a quienes más intención de votos tienen, más si tenemos en cuenta que el corte de boletas no es un práctica común en nuestro electorado.
Es por ello que el Movimiento Comunero cuestionó la decisión de la Legislatura porteña: "Esto es para que las caras conocidas de los candidatos a Jefes de Gobierno encubran y arrastren votos hacia las ignotas y desconocidas figuras que van a proponer para gobernar los barrios".
Y agregó: "También lo hacen porque se quiere evitar que la ciudadanía comprenda masivamente y se sume activamente a la transformación política que significan las Comunas: la construcción de una democracia cercana y participativa en los barrios de nuestra ciudad".
Lo cierto es que la unificación de los comicios en un solo día y de todas las categorías electivas en una sola lista se podría decir que al partido que más perjudicó fue a la Unión Cívica Radical. No sólo viene trabajando en las Comunas desde hace más de tres años sino que ha capacitado a muchos vecinos que tenían la vocación de integrar las Juntas Comunales.
Es por ello que fue el bloque que más se opuso en la Legislatura porteña, incluso votando en contra del proyecto. No sólo porque estaban convencidos de que habían trabajado para poder integrar varias Comunas sino también porque son conscientes de que la candidatura de Silvana Giudici no recibirá muchos votos en las urnas, con lo cual el efecto "arrastre" no les significará ninguna ganancia.

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