Los radicales esperaban cerrar un acuerdo este sábado, pero las condiciones exigidas por los socialistas lo impidieron. En concreto, Viale quiere asegurarse el primer lugar de la lista para continuar en el Congreso.
En esta semana que pasó se consolidó en la provincia un escenario que tiene, por un lado, a la UCR en conversaciones con el PS, mientras que Generación para un Encuentro Nacional (GEN), la fuerza de Margarita Stolbizer, afianza sus coincidencias con Proyecto Sur –que nada quiere saber con la UCR– y apuestan a sumar al PS. Mientras tanto, lo único que tiene cerrado la UCR es un acta acuerdo con una fuerza de escuálido desarrollo en la provincia: Unión por la Libertad, el partido de la diputada nacional Hilma Ré, ex Unión por Todos, que tiene como referencia nacional a Patricia Bullrich.
En este contexto, ayer fracasó una reunión entre la UCR y el PS que había abierto expectativas de acuerdo, de cara al plazo que vence este lunes para comunicar alianzas.
El encuentro, desarrollado en Paraná, terminó mal, cuando el candidato a gobernador Atilio Benedetti se fue de la reunión tras constatar que el diputado nacional y jefe del PS, Lisandro Viale, no estaba dispuesto a firmar ningún acuerdo que no le asegurarse permanecer cuatro años más en el Congreso de la Nación, a partir de diciembre. Esto es, el primer lugar en la lista de candidatos a diputados nacionales.
Entre Ríos renueva este año cuatro de sus nueve representantes en la Cámara de Diputados. Con el escenario electoral que se presenta en la provincia, se estima que quien gane las elecciones llevará dos diputados y los otros dos se repartirán entre el segundo y el tercero. Ergo, con su planteo, los socialistas quieren asegurarse la banca, sea cual fuere la suerte electoral del "frente progresista" que pretenden cerrar con la UCR.
Arco corrido
El diálogo UCR–PS tuvo varios capítulos. El inicial expresó el enojo de los socialistas con declaraciones de Benedetti respecto a que su compañero de fórmula debía ser radical. Le dijeron esa vez que resultaba indispensable una fórmula bicolor para expresar electoralmente al "frente progresista".
En una segunda reunión, Benedetti llevó la novedad: estaba dispuesto a compartir fórmula. Viale se lo agradeció, pero le dijo que no era suficiente. Planteó como condición encabezar además una de las listas: o la de diputados nacionales o la de diputados provinciales. Benedetti consideró que era mucho y quedaron en volver a hablar.
Luego vino el congreso de la UCR, de una semana atrás, en el que los radicales exhibieron su carencia de cohesión interna. De allí Benedetti se va a hablar con los socialistas con una nueva propuesta: le ofrece los segundos lugares de los tres cuerpos de la boleta: la vicegobernación, el segundo de diputados nacionales y el segundo de diputados provinciales. Lo hace, incluso, pagando el costo de las resistencias internas en el radicalismo.
Viale le contesta que es una buena oferta, pero le explica que el PS necesita encabezar uno de los cuerpos de la boleta.
Benedetti consulta y recibe el apoyo del partido –Comité Provincial y mesa del congreso– para ofrecerles a los socialistas la primera diputación provincial, la segunda nacional y, en lugar de la vicegobernación, una diputación entre los lugares el 12 y el 16 de la lista, esto es, una diputación provincial en riesgo, a la que se accede sólo con un triunfo electoral.
Esa fue la propuesta que el PS rechazó ayer. Benedetti se retiró de la mesa de negociaciones, pero quedaron los teléfonos abiertos para seguir conversando.




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