(General Acha) - A buen ritmo marchan los trabajos para la instalación de la planta de acopio y tiramiento de residuos patológicos (RES), que concentrará a ese tipo de desechos con poder residual contaminante en esta ciudad. Las tareas se llevan a cabo con la supervisión del Ente Municipal de Mantenimiento Urbano (Emmuga), cuyo titular acompañó a LA ARENA en una visita realizada ayer.
El predio está cercado con un alambrado perimetral de dos metros y medio de altura, entre la malla de alambre y un zócalo protector de hormigón. El lugar tiene una superficie de 40 metros de frente por 66 de fondo. En su interior se ejecutó la cava para el depósito de los RES, con una cavidad de 5 metros de profundidad en su mayor altura en forma de trapecio invertido de 12 por 44 metros.
El titular del Emmuga explicó al cronista que en muy corto plazo la cava será cubierta con un material sintético especial para su cometido. Será un paño de polietileno de 200 micrones de espesor, con un adherente para evitar cualquier riesgo de fuga de los desperdicios. A su vez la parte de la solera y el coronamiento se hará sobre terreno natural, para que no provoque desprendimiento del nylon, que si se destruye se esparciría por el resto de la superficie.
La cava se hizo con una topadora frontal, dejando el formato actual, que se completará con la colocación del polietileno.
Bromatología.
Aunque es un tema ajeno a la parte técnica, Nicoletti explicó que para la descarga de los RES, se establece un acceso único por un portón metálico, que se está construyendo en la herrería municipal. En el interior habrá un solo operario quien conforme a las exigencias de Salud Pública y por intermedio del área de Bromatología achense, se encargará de trasladar las bolsas de patológicos hasta el interior de la cava. Por eso se establecerá un área totalmente restringida al ingreso de otras personas. El operario tendrá la indumentaria apropiada con los elementos de protección requeridos para la tarea. "El acceso a la cava será únicamente para una persona, que caminará para el traslado y depósito de los residuos", dijo.
Solamente falta completar el trabajo de herrería y la provisión del nylon, que ya fue adquirido para el proyecto. Nicoletti no descartó que en el término de una semana, el depósito estaría en condiciones de comenzar operar, con una estimación de tolerancia por 50 o 60 años.
El Emmuga se encarga de la supervisión de los trabajos, que en una etapa comprendieron la ejecución de la cava y luego el tendido del alambrado, con una inversión dineraria de alrededor de sesenta mil pesos. Nicoletti dijo que las erogaciones se fueron cubriendo bajo la certificación de trabajos terminados, realizados de conformidad con el proyecto para el tratamiento de los residuos patológicos que se originen y provengan de establecimientos de salud pública, como asimismo consultorios, farmacias y veterinarias, por citar algunos de los sitios de procedencia.
Por la superficie exterior de la cava, se prevé realizar una pestaña de nylon, con lo que se aportará a la cobertura de la cavidad del terreno en todo su contorno.
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