Así calificaron a su compañero asesinado. Aseguraron que Alberto Castro era una persona tranquila y trabajadora y que, sin dudas, "no merecía" una situación semejante. Están consternados y preocupados por la inseguridad que se vive en la ciudad.
Marcos Grandi y Daniel Peyrano son representantes del gremio de la Unión Ferroviaria y ayer se mostraban apesadumbrados. "Lo que esta pasando en Olavarría es lamentable. El era un excelente compañero, un tipo simple, trabajador, una persona normal", remarcaban.
Por eso no podían creer la mala noticia que los recibió en el lugar adonde pasan muchas horas juntos. Sobre todo cuando supieron que a Castro lo habían golpeado ferozmente. "El ha vivido una situación vergonzosa, le pegaron en la cabeza hasta matarlo y éste es el momento que nos toca vivir a los olavarrienses".
Castro trabajaba en Ferrosur en el sector de vagones, frente al barrio Fonavi. "Nos separaban las vías, porque nosotros estamos en locomotoras", comentaron ayer los dos compañeros. "Cuando entramos vimos gente reunida, pensamos que había un accidente de trabajo y después nos encontramos con todo esto", decían ayer sin poder creer que una persona tan conocida para ellos haya atravesado un momento de este tipo.
Al mismo tiempo, quisieron resaltar siempre la calidad humana de Castro. Remarcaron su condición de "trabajador" y contaron que "ni siquiera tenía vehículo. Los dos de la casa trabajaban, como cualquier familia, tenían dos sueldos pero nada del otro mundo", comentaba, consternados.
Los primeros datos indicaban que se habrían llevado de la vivienda unos 1.000 pesos y algunos elementos de valor, pero en ese momento los compañeros de trabajo de Castro apenas sabían de detalles y prefirieron no dejarse llevar por las versiones que circularon en la mañana de ayer.
Ningún comportamiento de su compañero podía hacer imaginar que estaría ante algún problema específico. "Era una persona normal, tranquila, podés tener un entredicho simple con alguien, pero no para llegar a esto. Lo golpearon con tanta saña..., no hay razones que justifiquen semejante situación".
Ambos compañeros sintieron que estaban frente a una situación que les podría haber tocado. Nadie tenía buen ánimo ayer. "Estamos muy preocupados con estas cosas que suceden. A uno no le cae la ficha, no podés creer lo que pasa en Olavarría. Al final le puede pasar a cualquiera, tengamos o no plata. Estamos todos iguales. Acá no se trata de dinero ni nada, querés dar todo lo que tenés y corrés riesgo igual". Mientras los compañeros de trabajo de Castro reflexionaban, el intendente José Eseverri solicitaba "una audiencia urgente" al ministro de Seguridad de la Provincia, Carlos Stornelli, por los hechos de inseguridad ocurridos en Olavarría, lo que confirmaba que la preocupación parece llegar a otros ámbitos.


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