La superficie repleta de residuos ha sido sometida a un trabajo de acondicionamiento, que permitirá un manejo más adecuado de los desechos.
La superficie repleta de residuos ha sido sometida a un trabajo de acondicionamiento, que permitirá un manejo más adecuado de los desechos.
En el basural municipal se ha logrado ya compactar y emparejar cerca de un 80 por ciento de su superficie y ahora se procura dejar los espacios necesarios para que las personas que reciclan residuos puedan concretar su labor en las mejores condiciones posibles.
Desde hace un tiempo, el vertedero público ha salido del colapso en que estuvo largo tiempo y merced a un trabajo continuo en el lugar se ha conseguido ir controlando poco a poco la situación.
Para los avances, ha resultado de vital ayuda la colaboración del Ejército Argentino, al que la comuna le alquila los servicios de una pala cargadora, una topadora y dos camiones.
Desde la Secretaría de Servicios Públicos, se está todavía preparando la instalación de una casilla de vigilancia en el acceso al basural, para lo que se requerirá la instalación de una red eléctrica de 150 metros de longitud, que permitirá brindar los servicios básicos a los trabajadores.
Una vez que se ponga en marcha la labor de control se evitará que en la zona se prodiguen las descargas de desechos sin ningún tipo de cuidado, un inconveniente que contribuyó al caos total en que supo estar sumido el vertedero. En particular, se observará que los particulares que arrojan el contenido de contenedores lo han en la forma y puntos que corresponden.
En el Municipio consideran que todavía queda mucho por hacer pero se han dado pasos fundamentales para salir adelante y poner un mayor orden.
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