El actual senador nacional dijo que decidió ser candidato a intendente porque la Capital cordobesa “duele”.
Al referirse a Mestre, consideró que “en manos de este pibe, esta ciudad desaparece” y definió a la actual administración como “un gobierno sin gestión y de altísima corrupción”. Además, criticó al periodista y adversario político Tomás Méndez, al que definió como un “extorsionador”.
Admitió que como intendente, la pelea que mantuvo con el gobernador José Manuel de la Sota fue un error que no volvería a cometer, por lo que prometió mantener una buena relación con el mandatario electo Juan Schiaretti si gana.
Dijo que su sueño era ser gobernador, ahora es intendente...
- No pude ser candidato a gobernador porque en el espacio que habíamos formado se decidió que el candidato sea otro y yo senador. Planteado ese objetivo que no se pudo cumplir, me cargué la campaña de (Oscar) Aguad al hombro, particularmente en la Capital. Y es ahí donde pude constatar varias cosas: primero, que Mestre se encargó prolijamente de que Aguad perdiera quitándole el respaldo de los intendentes del interior y en Capital de gran parte del radicalismo; pero también pude constatar el estado de la ciudad de Córdoba, un desprecio terrible por parte del municipio para el vecino que me hizo reflexionar mi estrategia.
Yo era candidato a senador y esta decisión ya estaba tomada, pero se trató de tener un gesto de lealtad con los vecinos de Córdoba que me abrieron las puertas de sus casas para recibirme aún haciendo campaña para un dirigente que no era de mi partido.
- ¿No se trata de un trampolín para intentar la gobernación en cuatros años?
- Es tan grave la situación de la ciudad de Córdoba que lo primero que hice fue juntarme con Olga Riutort para charlar y discutir. Solamente una conducta condescendiente de algunos actores importante de la provincia y la ciudad puede no dimensionar el nivel de magnitud de despilfarro y corrupción municipal. Duele. Entonces cómo puedo proyectar al 2019 si la ciudad de Córdoba tiene una deuda de 2.600 millones de pesos en contrato de la basura que está pegado con saliva; el tema del transporte con subsidios que crecen; la ciudad desmantelada; el aparato de salud destruido; ninguna obra de envergadura... Y el tipo está a mitad de camino y dice que no hay que detenerse. Este es un gobierno sin gestión y de altísima corrupción.
- Tomás Méndez encarna hoy el discurso que utilizó en 2003...
- De mí se puede decir que soy un bocón pero nunca un extorsionador. Jamás me han visto que yo hable con personas con una cámara oculta, o extorsionando a mis compañeros. Yo pienso como vivo y digo lo que pienso.
Tomás Méndez es un pibe que para ustedes no es periodista y para los políticos no tiene nada que ver con la política. Porque la forma en que él la practica no tiene nada que ver con los códigos básicos e indispensables que uno tiene. Cuál ha sido la diferencia nuestra y el pseudo periodista y pseudo político Tomás Méndez, que él hacía una denuncia en televisión y nosotros la llevábamos a la Justicia.
- Bueno, pero alguna vez usted se sentó en su programa...
- Bueno porque yo pensé que era un jugado. Pero después descubrimos que el tipo no era un jugado sino que trabajaba para los servicios de inteligencia y lo financiaba el Estado provincial.
- ¿Les preocupa?
-¿Electoralmente? No, no. La gente necesita un intendente que le hable de cloacas, alumbrado, de transporte, que le hable de los problemas de la ciudad. No necesita que un pibe que por conocido no puede hablar de un solo tema municipal. Estamos tranquilos.
- Y de este nuevo Juez llamó la atención los elogios para Schiaretti siendo que hasta hace muy poco se refería a él como quien le robó las elecciones del 2007
Aprendí, en ese momento no era candidato a intendente. Tanto les cuesta entender a ustedes. Lo dije porque era candidato a senador o porque iba a competir con Schiaretti por la gobernación, ahora soy candidato a intendente y no voy a cometer los mismos errores del pasado. Porque como intendente, mi pelea con De la Sota fue horrible para mí, también para De la Sota, pero sobre todo para los vecinos. Y no tiene que ver con un doble discurso, tiene que ver con el lugar que pretendo ocupar, si quiero ser intendente de Córdoba no puedo reiterar mi disputa con el gobernador y el gobernador electo me guste o no, yo no lo voté, se llama Juan Schiaretti.
- ¿Reconoce algún error de su paso por la Municipalidad?
- Muchísimos. Como intendente, la pelea con el gobernador De la Sota fue un error que en aquel momento debería haber evitado. Pero yo no tuve la posibilidad de que el gobernador me mimara como lo mima De la Sota a Mestre, a mí me dio un peso de coparticipación y a Mestre le ayuda a pagar los sueldos. Historia que no voy a reiterar, cuando Schiaretti asuma en diciembre y si nos toca asumir con Olga en esta ciudad nos vamos a juntar.



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