La inexplicable decisión de la Casa Rosada de excluir al gobernador en una visita presidencial a Córdoba es aprovechada por Juan Schiaretti para ganar adhesión antikirchnerista, en el último tramo de la campaña de cara a las elecciones legislativas del 28 de junio.Por Julián Cañas.
Este nuevo chisporroteo entre la Casa Rosada y el Gobierno provincial también trajo una cuota de alivio en el búnker de Eduardo Mondino, sobre la avenida Hipólito Yrigoyen, en la ciudad de Córdoba.
El primer candidato a senador por el PJ admite que viene remando de atrás y este episodio le cae como anillo al dedo a su prédica antikirchnerista, en las últimas cuatro semanas de campaña.
Los Kirchner le brindaron a Schiaretti un flanco para victimizarse y buscar el voto independiente o de los indecisos. Según las encuestas que manejan en la Casa de las Tejas, de esta porción del electorado, gran parte no sabe a quién va a votar, pero ya tiene decidido a quien no votará: al kirchnerismo.
En este contexto, la estrategia de los candidatos de Schiaretti es clara: disputarle al referente del Frente Cívico, Luis Juez, la masa de votantes indecisos que hoy marcan los sondeos de opinión. En la Casa de las Tejas especulan que el radicalismo recuperará votos propios, pero que los sufragios independientes se dividirán entre Juez y Mondino, quien tiene adhesión fuera del PJ por su tarea como defensor del Pueblo de la Nación. Detrás de esos votos andan Schiaretti y su principal candidato.


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