El juicio por el crimen del joven de 16 años secuestrado y asesinado en Campana en 2010 entra en su etapa de alegatos, donde se espera que la fiscalía y la querella soliciten prisión perpetua para la mayoría de los 11 imputados
La audiencia se iniciará a las 10.30 en el edificio judicial de la calle Pueyrredón 3734 de San Martín.
Los primeros en alegar serán los abogados que representan a la familia de la víctima, Eduardo Durañona e Ignacio Palazuelos, y luego lo hará el fiscal de juicio, Eduardo Codesido.
En otra jornada alegarán los defensores oficiales que representan a los 11 imputados: Cristian Barritta, Sergio Moreno, Héctor Tejerina Ortiz y Leonardo Miño.
Los principales implicados son los integrantes de la familia de Richard Fabián Souto (46), el herrero uruguayo propietario del galpón de Benavídez donde la víctima estuvo cautiva.
Souto es señalado como el autor material del crimen, ya que una pericia detectó rastros de deflagración de pólvora en sus manos, aunque hay un testigo de identidad reservada que acusó como autor del crimen a otro de los imputados, Néstor Facundo "el Chino" Maidana (25), quien es concuñado del "Uruguayo" y cuya voz además fue reconocida como la de quien hacía los llamados extorsivos.
Los otros imputados son la esposa del herrero, Ana Cristina Moyano (41), su hija Jennifer Stefanía Souto (21), otra hija cuya identidad se reserva porque era menor de edad -17 años-, al momento del hecho y su cuñada Celeste Mónica Moyano (29).
El novio de esta última, el "Chino" Maidana, su hermano Federico Esteban Maidana (30) y Elías Emanuel Vivas (22), completan lo que fue la primera tanda de detenidos de la causa.
Pero entre fines de 2010 y mayo de 2011 fueron arrestados otros tres imputados: Damián Sack (26), Gabriel Raúl "Larry" Figueroa (27) y Gonzalo Hernán Alvarez (34).
Ninguno declaró durante el juicio y todos enfrentan una imputación como coautores del delito de secuestro extorsivo seguido de muerte, cuya pena es la de prisión o reclusión perpetua, según el artículo 170 del Código Penal.
El único caso en el que se prevé un pedido de pena menor al de perpetua, es el de la chica que tenía 17 años al momento del hecho y que, por la ley de menores vigente, una eventual condena debe tener una reducción.
Incluso, en la causa hubo algunos testimonios que indican que Berardi habría logrado escapar con la ayuda de esta adolescente.
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