Las audiencias de debate se desarrollarán desde el lunes hasta el miércoles en la Sala Nº 1 del Palacio de Tribunales de General Pico, bajo la coordinación del juez de audiencia Florentino Rubio. Por allí pasarán 21 testigos. Alexander Azcurra (foto) está acusado de asesinar a René Cluster en enero de este año.
El debate oral y público contra Alexander Azcurra (23), quien en enero de este año golpeó salvajemente a René Clúster (65), provocándole heridas que días después le causaron la muerte, tendrá su inicio este lunes a las 9 horas. Se espera una “dura batalla técnico legal” entre la Fiscalía y la Defensa, donde las partes intentarán demostrar sus teorías del caso, que pueden hacer variar considerablemente las penas.
Las audiencias de debate se desarrollarán desde hoy hasta el miércoles, en la Sala Nº 1 del Palacio de Tribunales de General Pico, bajo la coordinación del juez de audiencia Florentino Rubio. Por allí pasaran 21 testigos convocados por las partes.
Por la parte acusadora se presentará la fiscal Ana Laura Ruffini, quien acusó a Azcurra por el delito de “homicidio simple”,
delito por el cual, de ser hallado culpable, puede recibir una pena de entre 8 y 25 años de prisión. Junto a ella se ubicará el doctor Oscar Félix Ortiz Zamora, quien oficiará como querellante de la familia Clúster. La defensa estará en manos del penalista Armando Agüero.
El hecho
El 6 de enero en el barrio Energía y Progreso la víctima barría la vereda de su casa, cuando cerca de las 21:30 horas se le acercó el agresor y lo golpeó con sus puños hasta dejarlo tendido en el suelo.
No conforme con lo hecho, y sin conmoverse por la situación de indefensión de la víctima, el joven continuó pegándole en el piso. Primero lo hizo con sus manos, y luego tomó el caño metálico de la escoba de Clúster y lo golpeó con ella en la cabeza.
La intervención oportuna y comprometida de un vecino evitó que la situación de suma violencia continuara.
Luego del grave hecho, el herido fue trasladado al hospital Gobernador Centeno, donde se lo evaluó y se le dio el alta médica, sin hacerle exámenes exhaustivos. Por tal motivo se retiró a su casa.
Posteriormente se presentó, acompañado por familiares, en la Comisaria Segunda donde denunció al violento muchacho y presentó un certificado que detallaba que sufrió distintas contusiones y hematomas en su cuerpo.
A raíz de esa presentación el joven fue detenido y formalizado un día después, bajo la figura de “lesiones leves”. Luego recuperó su libertad, pero con restricciones de acercamiento y comunicación con la víctima.
Muerte y controversia
En la mañana del miércoles 8 René Clúster “se levantó descompensado, con cierta pérdida de conciencia temporo espacial”, según informó la fiscal interviniente, quien agregó que por la tarde, a las 17:45 horas, ingresó nuevamente al nosocomio piquense, donde recertificó que presentaba un “ACV hemorrágico, con depresión de la conciencia”.
Ante la falta de camas disponibles en la Unidad de Terapia Intensiva, se determinó su traslado a la Clínica Santa Teresita de la localidad de Realicó, donde dejó de existir cerca de la 1:30 hora del viernes 10. Esto motivo una nueva formalización de Azcurra, a quien se lo investigó por homicidio y dejó detenido con prisión preventiva desde entonces.
Según las pericias realizadas por el forense local Graciano Masso y el capitalino Juan Carlos Toulouse, la causal de la muerte fue un “derrame difuso cerebral, producido por un golpe y contragolpe”. Ese será el principal punto de controversia, donde las partes intentarán fundamentar sus posturas sumamente antagónicas.
Para la Fiscalía esa lesión y el deceso se produjo por incidencia directa del accionar del acusado. En cambio, para Agüero hubo negligencia por parte de los médicos que atendieron a la víctima tras el ataque, quienes lo dejaron ir a su hogar sin realizarle estudios profundos ni dejarlo en observación, tal como el protocolo exige para casos de golpes en el cráneo.
El letrado sostuvo que de haber actuado correctamente, los profesionales le hubieran salvado sin ningún problema la vida a Clúster. En tal sentido, remarcó que en su informe el doctor Toulouse consideró “detectables” y “tratables” las heridas internas, si hubiesen sido evaluadas a tiempo.
El defensor apuntará a demostrar que se trató en realidad de un caso de “homicidio preterintencional”, ya que la agresión no fue con la intención de matar y el medio empleado “no debía razonablemente ocasionar la muerte”. Para tal figura la escala penal va de 1 a 3 años de prisión.
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