"Si cometí un error, pido disculpas", señaló Berg

(Winifreda) - La concejala Celia Assel (PJ), el mes pasado, había acusado a la intendenta, Marta Berg, de violar la Ley de Etica de la función pública al permitir que una escribana de Eduardo Castex ejerza su profesión dentro del Concejo Deliberante, que funciona en el interior del edificio municipal.
La edila había dado lectura al artículo 2 de dicha ley que establece: "Los funcionarios públicos deberán abstenerse de usar las instalaciones y servicios del Estado para su beneficio particular o para el de sus familiares, allegados o personas ajenas a la función oficial, a fin de avalar o promover algún producto, servicio o empresa".

Tras esa grave acusación, la profesional dejó de atender a sus clientes en el recinto deliberativo y ahora brinda sus servicios desde un estudio jurídico privado local.

"Todo surgió por una inquietud de un vecino que veía cómo en el Banco de La Pampa se pedían certificaciones de documentos a través de un escribano y muchas personas, la mayoría mayores de edad, debían viajar hacia Castex para realizar ese trámite y era algo muy engorroso", recordó Berg en diálogo con LA ARENA.

"Me preguntó si había un espacio en la municipalidad o si podíamos conseguir algún lugar para que esta profesional pudiera venir cada 15 días, de hecho así estaba ocurriendo, para que se evitaran todos estos inconvenientes con los adultos mayores", amplió.

"Dialogué con la gente del Banco y me dijeron que sería interesante porque había muchas certificaciones y junto a ellos hablamos con Pamela y le ofrecimos nuestro salón de usos múltiples municipal. Lo llamamos así porque más allá que ahí funciona el CD también se usa para reuniones institucionales, toma de exámenes para la licencia de conducir, exposiciones, actos, incluso lo utiliza el Juzgado de Faltas. No estábamos avasallando el CD porque cuando los concejales necesitan ese espacio siempre lo tienen disponible", aseguró.

Disculpas.

"Creo que hemos querido hacer un bien para la localidad, evitar que los vecinos se trasladen hacia otras ciudades para ser atendidos por un escribano. Si cometimos un error, pedimos disculpas", agregó.

-Berg, ¿pecó de ingenua?

-Tal vez, si esto fue un error pequé de ingenua por querer prestar un servicio a la comunidad. Afortunadamente la profesional sigue viniendo, atiende desde una oficina particular y el servicio se sigue ofreciendo.

-¿Pensó en algún momento en preguntarle a su abogada si violaba la Ley de Etica Pública antes de cederle un espacio del municipio a la escribana?

-No. También se dijo que ella usaba un lugar público para rédito personal, depende de donde lo mires. Más allá que ella cobraba por sus servicios, es algo normal; el hecho que los vecinos no tuvieran que movilizarse era una colaboración de nuestra parte que acercábamos un servicio porque no tenemos un escribano en el pueblo.

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