El comercio nota un cambio, pero muy tenue

No se están cumpliendo las expectativas que se tenían a fines de 2010, frente a las perspectivas de buenas cosechas. Dirigentes del sector aducen que la recuperación del campo --motor de la economía doméstica-- se dio en el plano climático, pero no en el económico.
El presente del comercio regional dista sensiblemente del que se esperaba meses atrás, cuando las lluvias alentaban los pronósticos de cosechas con rindes normales --luego de varias temporadas de sequía extrema-- y una apreciable inyección de dinero en las alicaídas poblaciones.

Transcurrido el primer trimestre de este año, en ningún distrito del sudoeste bonaerense se observa un marcado repunte de las ventas, sino apenas un leve --muy leve-- incremento o, en algunos casos, ni siquiera eso.

De esta forma, al menos por ahora no está en marcha un proceso de reconstrucción de la actividad comercial que termine con los dos últimos años de caída estrepitosa en las ventas y los cierres de negocios.

La razón fundamental de esta realidad es la inestabilidad que aún hoy padece el sector agropecuario, motor de la economía regional: a semanas del comienzo de una nueva campaña de trigo, aún permanece sin comercializar más del 50% de la producción debido a que el gobierno mantiene cerrados los cupos de exportación.

Con la siembra a punto de iniciarse, hay una marcada cautela en el sector rural, lo que conspira contra el repunte de las ventas.

"El gran tema que afecta a los productores es la imposibilidad de vender su trigo en forma normal, luego de una cosecha de trigo que fue la primera interesante después de tres años. Y además el proceso de recuperación lleva su tiempo porque existía un alto grado de endeudamiento", señaló ayer el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Anexos de Pigüé, Luis Sevenié.

"Si se mantienen las buenas cosechas vendrá la reconversión y la inversión, pero aún hay mucha cautela", añadió.

De acuerdo con un sondeo efectuado ayer por este diario, en la mayoría de los distritos de la zona la actividad comercial casi no ha variado respecto de los índices de 2010 en términos reales. En Médanos, al norte de Villarino, incluso se mencionó que la situación empeoró; la contracara es Tres Arroyos, donde el repunte se advierte en rubros claves como el inmobiliario y el automotriz.

"No se evidencia una recuperación general, sino puntual en algunos rubros. Además, en rubros como comestibles, indumentaria y productos de consumo masivo, que pese a haber tenido un aumento de cifras totales de ventas, la realidad es que están porcentualmente por debajo de los índices inflacionarios", aclaró Sevenié.

Otra constante que se advirtió en los distritos de la zona es que los rubros que vienen mostrando un repunte son los vinculados a la venta de productos agropecuarios, como semillas y agroquímicos. Algo lógico, tomando en cuenta que este año, como el anterior, comenzó con buenos niveles de precipitaciones.

El sondeo realizado ayer por este diario también determinó que estaría en marcha lo que algunos denominaron "un lento afianzamiento" de los niveles de consumo de los sectores asalariados, sobre todos los ligados a la construcción.

Uno de los que hizo mención a ello fue Héctor Franceschini, presidente de la Asociación de Comercio e Industria de Coronel Dorrego.

"Los trabajos de tendido de la red de gas en El Perdido y Oriente, por ejemplo, han significado un plus en la generación de empleo", dijo, al tiempo que citó ejemplos puntuales de repuntes estacionales, como los que se dieron en los rubros de mantenimiento de artefactos del hogar y colocación de equipos de aire.

"En caso de que haya un sinceramiento en los indicadores inflacionarios --completó Sevenié--, lo que causará una nueva readecuación de los salarios, calculamos que el nivel de transacciones debería por lo menos sostenerse".

Claves

* A fines de 2009, un sondeo de este diario entre las cámaras regionales que nuclean la actividad comercial había determinado que ese año los niveles de venta habían bajado entre un 20% y un 50%, con picos de hasta el 70%.

* Siete meses después, en julio de 2010, los dirigentes acusaron mermas en las ventas del orden del 15% al 50%.

* En ese momento, se coincidió en que las causas de la caída en la actividad se debían a la nula producción del sector agropecuario --que acotó la cantidad de circulante--, el avance de la inflación y la consecuente reducción del poder adquisitivo.

* "Los comerciantes están realizando un esfuerzo muy importante para mantener sus locales abiertos y manteniendo su personal", reflexionó en ese entonces el vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo, Hermann Von Wernich.

* Además, la crisis comercial generó la aparición de fenómenos como el de venta de ropa "a domicilio", o el de proliferación de sitios informales o "saladitas" (en alusión a la feria de ropa de La Salada).

* Luego de dos años de fuerte crisis, el sector reclamó a nivel provincial --a través de la Federación Económica de Buenos Aires-- la declaración de la zona en situación de "emergencia o desastre comercial".

* El propio gobernador Daniel Scioli se comprometió a atender este reclamo, pero hace algunas semanas terminó reconociendo, en una visita que efectuó a la región, que no existe legislación que permitiera tomar una medida de ese tipo (que, básicamente, contempla exenciones o postergaciones en el pago de obligaciones impositivas).

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